Adobe responde al clamor popular: ¡Lightroom es ahora un producto para novatos!

In Lightroom, Relatos y humor by Carlos A. Oliveras13 Comments

Esta entrada tiene mucho que ver con la anterior, en la cual hablé del nuevo mecanismo de importación y del elevado volumen de quejas que había generado. Tan sonora ha sido la pitada, que en Adobe se han visto obligados a dar un paso al frente. Pero no se les ha ocurrido nada mejor que mandar como emisario al temible Sharad Mangalick.

Ya sabíamos que la mezquindad de Mangalick no conocía límites (es un tipo que tiene por norma borrar o aprobar con meses de retraso todos mis comentarios en el blog de Adobe). Pero en el blog de Lightroom se nos ha revelado como el gran cómico de nuestra era: un cínico socarrón que se ríe en nuestras narices y que -por contraste- convierte las actuaciones de Faemino y Cansado en una disertación filosófica.



Tras leer el blog de Lightroom, lo de Faemino y Cansado parece filosofía existencialista.

Tras leer el blog de Lightroom, lo de Faemino y Cansado parece existencialismo.

La catarata de sandeces que el malvado Mangalick vierte en la entrada publicada ayer viene a ser la reacción oficial adobita a los cientos y cientos de comentarios de queja publicados en la página de Adobe sobre la nueva importación venida a menos. De hecho, esta reacción negativa ha pulverizado todos los récords y ha alcanzado la primera posición del ranking de quejas en un tiempo récord de poco más de 48 horas, en comparación con otras quejas que han tardado 4 años en llegar a niveles similares de descontento y frustración: a estas horas, hablamos de más de 300 votos, cifra que no sé yo si se había alcanzado alguna vez.

Dicen que rectificar es de sabios. Luego está Adobe, que en vez de sabios, se pasan de listos con esta actitud de ninguneo al usuario serio: básicamente, nos invitan a resignarnos y asumirlo. Tal cual. De acuerdo a este comunicado oficial, la prioridad en el desarrollo de LR se está desplazando hacia los aficionados y novatos de la fotografía, así que cualquiera sabe qué otra clase de calamidades nos tienen reservadas para el resto del programa. En la sopa de letras que el avieso Mangalick ha publicado para mayor escarnio de las víctimas de este cambio, nos explica que lo han hecho porque hay mucha gente que no usa Lightroom, pero que comparte la misma pasión y motivación por la fotografía que quienes ya usan Lightroom. Y claro, quieras que no, también son hijos de Dios, así que se lo quieren poner más fácil, no vaya a ser que las nuevas generaciones tengan que aprender a usar el programa. Si algo es complicado, se elimina y ya.

Desde Pedro Reyes que no se escuchaban semejantes ocurrencias. Con la pequeña diferencia de que Reyes era humorista, claro.

Desde Pedro Reyes que no se escuchaban semejantes ocurrencias. Con la pequeña diferencia de que Reyes era humorista, claro.

La explicación, que recomiendo leer a poco que entendáis la lengua de Shakespeare (aunque luego traduciré una parte), constituye un despropósito considerable en sí misma, pues si ambos grupos (usuarios nuevos/usuarios experimentados) son tan parecidos, cabe pensar que no requieren soluciones distintas. E incluso si así fuera, ¿es lógico dar prioridad a quienes no usan el programa, no sea que lo usen, por encima de quienes son usuarios fieles? Desde la perspectiva de la nube creativa (bautizada por algunos detractores como el “Insert Coin“) sí lo es: parece que hayan pensado “como que a los veteranos ya los tengo cogidos por la cuenta bancaria, vamos a ver si ahora capto los dólares de algún que otro selfie-adicto al que pueda convencer de que solo 4 clics lo separan de la fotografía profesional“. Brillante, Mangalick y asociados. Brillante.

El joker aplaude la brillante decisión de Adobe, pero especialmente su justificación.

El Joker aplaude la brillante decisión de Adobe. Ni siquiera una abyecta mente criminal como la suya podría haber ideado tan insidiosa felonía.

Pero si una parte estas declaraciones me ha fascinado, es la siguiente, que traduzco de forma aproximada (en cursiva y gris intercalo mis comentarios):

Visitamos a domicilio (a gente que aún no usa LR) y les pedimos que instalasen, iniciasen y usasen Lightroom. Dado que esta era su primera interacción con Lightroom, nos interesaba especialmente observar dónde encontraban obstáculos, y por tanto, dónde debíamos concentrar nuestra atención.

De forma sistemática, los clientes (¿Cómo que “clientes”? No hemos quedado que aún no usaban Lightroom?) eran incapaces de descifrar el cuadro de diálogo de Importación sin sentirse frustrados (¡Natural! A ver si van a aprender por ciencia infusa… ¡por algo el Evening vende libros y existen cursos de Lightroom!). Algunos salían adelante a base de dedicar tiempo a buscar ayuda en páginas web. Puede que consiguieran importar los archivos con éxito, pero no se sentían exitosos (¿Perdón? ¿No basta con importar fotos, te has de sentir como el puto amo?). Otros se rendían tras decidir que quizá Lightroom no era para ellos. (Dios mío, ¿necesitaron terapia? ¿Alguien les dijo que, efectivamente, a lo mejor Lightroom NO es para alguien incapaz de dedicarle ni que sea 5 minutos a aprender un programa?)

La experiencia previa de Importación (¡ojo! ¡Es una experiencia!) hacía que la gente se alejase frustrada de sus ordenadores – literalmente. Mantener la experiencia de importación actual no es una opción (traducción: no piensan volver atrás), por lo que necesitábamos hacer evolucionar esta experiencia de importación.

Yo he tenido que mirar el calendario para estar seguro de que no fuera 1 de abril, o sea, el día de los Santos Inocentes en Estados Unidos y sus aledaños. Pero no, no lo es. Esto va en serio (o estoy soñando). Lightroom va camino de pasar de ser un producto para fotógrafos profesionales o aficionados serios, a una especie de juguete para niños y niñas de entre 6 y 12 años que cogerán una rabieta si no importan a la primera los selfies de su telefonillo móvil. Me vais a perdonar, pero la explicación anterior sobre los adobitas yendo casa por casa estudiando a la gente y todo eso me resulta cómica y evoca en mi mente escenas hilarantes, de esas que no puedo evitar dialogar, o sea, ponerles diálogos. La imagino tal que así:

– Toc, toc.

– ¿Quién es? Si es otro comercial de ADSL o del gas, le daré 10 segundos de ventaja y luego dispararé. 9… 8…

– Para nada. Adobe llama a su puerta, amigo. Sabemos que no usa Lightroom. Ábrame: le traigo un mundo de experiencias exitosas.

(El tipo abre)

– ¿Experiencias exitosas? Eso me interesa: mi vida es muy triste. Las chicas no me hacen caso, no consigo entrar en Gran Hermano y cada año tengo que comprarme pantalones una talla mayor. Cuénteme más.

– Pasemos a su cuarto del ordenador. Le voy a pedir que instale Lightroom. Es un programa para fotos y esas cosas.

–  Vaya, ¿y tiene que ser ahora mismo? Es que me pilla en plena sesion de selfies. Y luego tengo al gatito esperando que le saque sus 500 fotos diarias.

– Amigo, las experiencias exitosas no esperan. Instale ahora o sea un infeliz para siempre. Usted sabrá.

– De acuerdo, de acuerdo.

El enviado de Adobe entra en el piso y ambos se dirigen a una habitación en la que se encuentra un ordenador sobre una mesa.

– Encienda el trasto y vaya preparando la cartera, que esto le va a costar un dinerito. Cada mes.

– ¡Caray con las experiencias exitosas! Si lo sé, no le abro la puerta.

(20 minutos después, el programa ya está instalado)

– Bien, amigo, está usted a un paso de triunfar. Pero primero, déjeme que le coloque estos cables y electrodos, pues tendré que medir su temperatura corporal, presión arterial y saturación de oxígeno en sangre a intervalos regulares. Aflójese la camisa y el cinturón.– el empleado saca una especie de consola con botones, interruptores y pantallas, le conecta unos cables y empieza a envolver al usuario con ellos.

– Madre mía, parezco Belén Estebán en el Poli Deluxe. ¿Si le miento, lo sabrá?

– Soy de Adobe. Lo sabemos todo. Pero por si acaso, mientras tenga esto puesto, no diga la frase “Lightroom está optimizado“, o el detector de mentiras podría explotar violentamente y matarnos a los dos – el empleado empuja la consola de control hacia el usuario y se aparta un poco- Bueno, solo a usted.

– De acuerdo. Entonces dígame cómo va esto de las fotos que me ha puesto en el ordenador. Intuyo que podría ayudarme a ganar seguidores en twitter, ¿no?

– Se confunde usted, pedazo de imbécil, digo, futuro cliente: esto no va de fotos, va de experiencias. En cuanto a qué debe hacer, yo solo le diré que pulse el botón “Importar“, sí, ese. A partir de ahí, yo estaré absolutamente callado y ya no le diré nada en absoluto, simplemente iré observándole y tomando notas. Es posible que le aplique alguna descarga eléctrica en momentos puntuales, pero no debe preocuparse. A lo sumo quedará inconsciente durante unos momentos y luego podrá continuar.

– Vaya, menudo plan, pero bueno, todo sea por la experiencia. Veamos… Importar… Mmmh… Cuántas opciones… A ver, ¿dónde están los filtros del instagram? Que yo sin el Nashville no soy nadie, eh… ¿Y los marcos que son… así, como de negativo perforado? ¿Y mis amigos de facebook?

– Interesante. ¿Me insinúa que se siente como si fuera la primera vez que ve esta pantalla, y que no sabe de antemano cómo funciona todo esto? ¿Qué, incluso, podría llegar a tener que ver tutoriales, comprarse libros o asistir a cursos para aprender a usar un programa totalmente nuevo para usted? ¿Calificaría su situación de desesperada?

– Oiga, ¿no dijo que iba a estar “absolutamente callado”?

– También dije que podía darle descargas eléctricas en este punto, el empleado de Adobe acciona un botón y propina una potente descarga al usuario, que se sacude violentamente con la electricidad y queda aturdido unos instantes. El empleado de Adobe lo sujeta para que no caiga de la silla, mientras mira su reloj para contar cuántos segundos tarda en recuperar la conciencia. Finalmente, el usuario se despierta y el adobita anota el tiempo transcurrido mientras asiente con la cabeza, como dando por bueno el dato.

– Aaaah… ¿Qué ha pasado? Ah sí… la importación… Oiga, ¡me ha dado usted una descarga eléctrica! Ya he tenido suficiente, ¡váyase de mi casa! ¡A mí, o me trae un programa que le pueda poner bigotes y sombreros a la gente con un clic, o no me interesa!

– Sí, no hay problema. “Bigotes y sombreros” – murmura el empleado de Adobe anotando en su bloc – Perfecto, ya tengo suficientes datos.

El usuario se levanta y lleva a empujones al visitante hasta la puerta mientras este sigue tomando anotaciones y murmura:

– “A juzgar por la reacción del usuario, parece sentirse frustado tras intentar realizar su primera importación“.

– Esto me pasa por dejar pasar a cualquiera. Comerciales de ADSL y del gas, ¡dónde estáis cuando se os necesita!

De un último empujón, el usuario expulsa al adobita de su casa, que casi tropieza al salir por la puerta, todavía tomando notas. Entonces se gira de nuevo hacia el usuario:

– Una última pregunta antes de abandonar su domicilio. ¿Se ve usted importando duplicados? ¿Le ha parecido útil ver la estructura de archivos resultante en el panel derecho? También querría saber su opinión sobre el renombrado de arch…

– ¡A tomar por saco, mamarracho! – el usuario cierra de un portazo.

– Interpretaré eso como un “No“. Ya lo sospechaba. Pobre hombre, tan contento que estaba, y este antipático mecanismo de importación lo ha puesto de mal humor.

De vuelta a sus oficinas, el empleado de Adobe entra en una sala interminable donde infinidad de programadores con bata, sentados frente a un ordenador, parecen estar esperando una orden para ponerse a trabajar. El adobita entra, deja su abrigo en una percha y mira solemnemente sus notas durante unos interminables segundos. Finalmente, varios programadores, impacientes, empiezan a lanzar sus propuestas:

– Qué, ¿optimizamos ya el programa?

– ¿Mejoramos el cuadro de exportación?

– ¿Hacemos un espacio de trabajo personalizable y un lienzo con zoom fluido?

– ¿Empezamos a corregir los fallos que están informados desde 2011?

El empleado de Adobe alza la cabeza y niega de forma condescendiente, apretando los labios para reprimir una sonrisa que apenas puede contener: la ingenuidad de los ingenieros nunca deja de sorprenderle.

– Chicos, me encantaría hacer todo eso. Sabéis que me encantaría. Pero mirad mis manos – el adobita hace un gesto como si tuviera las muñecas esposadas- Sí, mis manos están atadas. Nos debemos a nuestros usuarios. Y hoy el cliente ha hablado alto y claro. Bueno, el futuro cliente. O sea, el posible cliente. Es igual: una serie de personajes que hemos visitado. Olvidad esas chorradas que decíais, y centraos en lo importante: una experiencia exitosa. ¡¡Luz verde a la nueva importación!! – exclama triunfalmente, lanzando al aire todas sus notas.

El empleado se da la vuelta para irse, pero entonces recuerda algo, se gira de nuevo y añade:

– Ah: no olvidéis ponerle una foto chula de fondo, y recordad: cuantas menos opciones tenga, más cobraréis a final de mes. Cada casilla extra os descontará 500 euros del sueldo, así que vosotros mismos.

El resto, como se suele decir, es historia.


 

A mí, como ya dije, todo esto de la nueva importación no es que me afecte mucho personalmente, pero tras leer lo que he leído, pienso que hay motivos para preocuparse por el futuro de Lightroom. Espero que los usuarios consigamos recordarle a Adobe por qué usamos Lightroom, y que las grandes mentes pensantes responsables de esta ocurrencia sean puestas de patitas en la calle antes de que puedan hacer más daño.

Mientras tanto, si alguien necesita volver a la versión anterior, puede seguir los pasos indicados en cualquiera de estos dos enlaces. Están en inglés pero son fáciles de seguir, el primero en especial:

Blog de The Lightroom Queen (3 pasos numerados: desinstalar la versión actual, instalar la 2015/6.0 y luego la 2015.1/6.1 empleando los enlaces que se proporcionan)

Blog de The Lightroom Lab – explicación como la anterior, y videotutorial

En ambos casos es recomendable tener al día vuestras copias de seguridad de catálogo y fotos, por si acaso más que nada. Yo por ahora mantendré la nueva versión, pero hay que tener en cuenta que al margen del tema de la importación, parece ser que algunos usuarios de mac están teniendo muchos problemas con la última actualización, lo cual podría ser otro motivo para volver, ni que sea temporalmente, a la versión anterior. Al menos, para esto hay esperanza, pues en el mismo comunicado, Mangalick ha anunciado que se publicará en breve otra actualización para corregir esos problemas.

¿Dará Adobe marcha atrás, o realmente se mantendrá en sus 13? Sinceramente, hasta las declaraciones de Mangalick, pensé que había muchas opciones de que al menos dieran opciones para elegir entre uno u otro mecanismo, pero ahora lo dudo. Aun así, apuesto por que de un modo u otro, terminaremos con una ventana de importación que contenga todas las opciones que han eliminado. Y sobre todo, espero que tomen nota antes de tener ocurrencias del mismo calibre con el módulo Revelar o Biblioteca. El tiempo dirá.



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Comments

  1. Pingback: Lightroom 2015.2 / LR 6.2: El nuevo mecanismo de Importación | Photoshopeando

  2. La madre que los parió!!!

    Ni se me ha ocurrido actualizar (virgencita que me quede como estoy) y gracias a ti Carlos. Agradecido te quedo. Un abrazo.

    (buenas risas he echado con tu historieta 😉 )

  3. Coincido contigo, lo han dejao como unos zorros, no hay quien se entere de por donde meterle mano al tema de la importacion. Unas mentes privilegiadas son estos de Adobe :-p

  4. Esta historia se asemeja mucho a la mensajería instantánea en los móviles con WhatsApp…. Será por aplicaciones serias y profesionales que hay en el mercado, además, más económicas. En fin, cada vez me arrepiento menos de haber dejado LR de lado por capture One. Carlos ojalá te pases y nos muestres tu arte desde capture One 😉

    Un saludo. 😉

  5. Hola Carlos…ya comenté ayer, mi absoluto desagrado de la actualización y la PUTA importación…
    Me encantó tu historia y es para cagarse de risa…sino fuera que es la pura realidad.
    Ya comenté también que es el mismo caso, casi calcado de Windows 10. Casi todo “automático”, no configurable, y para colmo, dicen que te espían (por eso será gratuito.????)
    En fin,como dices muy bien, parece ser el futuro que nos espera. Supongo que volveré a la vrsión anterior y no actualizaré más:
    No es mala idea la de Capture One, voy a volver a probarlo.
    Gracias, como siempre.
    PD: donde se puede opinar sobre la Importación en Adobe? Hay algún enlace? Gracias.

  6. Vaya tela con el cambio, a mí si me afecta lo de no poder mover y me fastidia no ver la estructura de directorios. Pero lo más preocupante es el camino que marcan: Si el objetivo es simplificar nos podemos temer que éste es el primer paso. Espero que reaccionen y vuelvan a incorporar la pantalla tal y como la conocíamos, porque el feedback está siendo claro: Si quieren ganar cuota de usuarios que saquen una aplicación distinta y no toquen las narices a los que usamos y hemos afianzado LR como un estándar

  7. Author

    Gracias por los comentarios, coleguillas.

    He probado un par de veces el Capture One, y también Dxo Optics, y no me han convencido, pero si siguen a este ritmo tendré que volver a probarlos. Me preocupa qué puedan hacer en el futuro.

    Para opinar sobre el tema en Adobe, en esta entrada puse mal el enlace, disculpas, ahora lo he corregido. Es este:

    http://feedback.photoshop.com/photoshop_family/problems/common

    Está en inglés aunque hay quien comenta en el idioma que quiere. Pero lo que cuenta universalmente es darle al principio en el botón que sale debajo del primer post, que dice “Yo también tengo este problema” (o “I have this problem too”), que ya se acerca a 400. Para poder hacer clic aquí y que registre el “voto”, hay que tener un adobe ID y haber iniciado sesión (un adobe ID no es más que un usuario/contraseña, registrarse vamos, es gratis).

    En fin veremos cómo evoluciona el tema…

  8. Ay madre!!! Qué será lo siguiente? Menos mal que por lo menos nos reímos. Muy cachonda la entrada (y que sigan siendo así) ¿Volveré a Linux y su Darktable 🙂 ?

  9. Muy buena reflexion…
    Se aproxima un futuro con LR y cámaras…con un solo boton y automatico por cierto, de manera que sea mas facil para los principiantes que aun no lo usan.

    Abrazo

  10. Hola Carlos. Gracias a Dios he podido comprobar que no soy tonto ( al menos no tanto como pensé al actualizar LR). Al principio todo me pareció normal, fui revelando sin más mis fotitos, incluso me atreví a cambiar alguna fotografía de su sitio… pero al día siguiente, meto una tarjetita en el ordenador y LR se me vuelve negro, me aparece no se qué leches, yo miro por debajo de la mesa, me doy un par de leches en la frente por si acaso me había quedado dormido pero no, me quedo con mis propias leches y la os…a que me da LR en toda la jeta. La verdad es que me ha costado acostumbrarme, pero al final, he conseguido domar a la fiera y he podido comprobar que puedo importar las fotos que quiero. Puedo añadir palabras clave, puedo añadir las fotos a una colección, puedo ubicarlas donde quiero… pero cuando creo que todo está ya bajo control no me deja importar unas fotos duplicadas, no me deja desde este panel mover foto alguna, no me deja ver el estado de renombramiento, etc y me acongojo, me meto debajo de la mesa y salgo a toda leche de LR… y abro Capture One y mi congoja desaparece, a pesar de ser esta otra fiera sin domar, pero se que es domesticable… y que supera a LR en algunas cosas… Me jode mucho, pero mucho tener a día de hoy Creative Cloud o Insert Coin… si no fuera por el resto lo dejaba ya… Se han lucido. Me uno a la protesta y me voy a ver a la Virgen del Pilar a rezar para que Photoshop no pase a ser un programa para novatos, para aficionados a Instagram y me quiten las capas, las máscaras, los ajustes de capa, y le metan filtros prefabricados para los que no lo saben manejar… Acojonado estoy.

  11. Author

    Gracias amigos por vuestros comentarios. Yo como dije antes o en otro post, ya lo intenté con Capture One en su día y no me gustó nada, pero reconozco que de vez en cuando me replanteo alternativas. Y lo que me extraña es que no haya salido ya algún competidor astuto que prepare alguna alternativa. Yo no entiendo que los desarrolladores del Affinity Photo no hayan intentado competir con Lightroom en vez de hacerlo con Photoshop. Bueno, se me ocurren motivos, pero aun así… esta última cagada ha hecho salir a la superficie la gran cantidad de gente que está muy descontenta tanto con el rendimiento de Lightroom en general, como con su lentitud para resolver problemas que vienen de muy atrás.
    Pero quien sabe, quizá todo esto sirva para que le den la patada a alguien en Adobe, y otra persona con mayor visión tome las riendas. Es triste ver que tantísima gente usa Photo Mechanic o similares para hacer un primer filtro de fotos porque LR es tan lento, que es inviable usarlo para una primera revisión ágil (aunque fuera leyendo los jpegs incrustados – bien podrían implementar algo así, un modo “revisión rápida”, en vez de cosas de dudosa utilidad como la nueva importación o un módulo libro que ha terminado siendo totalmente cerrado – una mera prolongación del servicio Blurb).
    Bueno, que me enrollo… saludos a todos.

  12. Pingback: El incierto futuro de Lightroom y el preocupante vídeo de bienvenida | Photoshopeando

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