¿En qué formato guardar nuestras fotografías? – Archivos de trabajo (2)

In Photoshop by Carlos A. Oliveras16 Comments

Hecha la introducción de la entrada anterior, ha llegado el momento de entrar en materia. En esta entrada veremos cuáles son los formatos más útiles para guardar nuestros archivos de trabajo: concretamente, hablaremos de los formatos PSD y TIFF, que nos permiten guardar nuestro documento manteniendo intactas todas sus características. Antes de empezar, vale la pena repasar alguna de las casillas que aparecen en la ventana Guardar como, pues nos afectarán tanto si elegimos un formato como el otro.

Opciones de guardado (casillas de la ventana Guardar como)

Cuando guardamos (con “Guardar como…“) aparece una ventana para elegir el nombre del archivo y su formato (mediante el selector desplegable que aparece debajo del nombre de archivo), pero además de estos datos, es posible marcar o desmarcar unas casillas en la parte inferior:



cuadro_guardar_photoshop_layers
Normalmente no debemos preocuparnos de ellas, ya que su configuración por defecto es la que nos interesa para un archivo de trabajo. En todo caso, conviene asegurarse de que esté marcada la casilla “Capas“, resaltada con un rectángulo rojo en la imagen anterior. Si queréis conocer más detalles sobre el resto de casillas, los incluyo de forma opcional en el siguiente bloque (clic en el título para desplegarlo):

• Como copia: Esto es una chorrada, pero explicarlo puede resultar un poco lioso, así que emplearé un ejemplo que ayudará a entender un aspecto de Photoshop que para la mayoría pasa inadvertido (y que realmente tampoco es que sea muy importante). Supongamos que abres el archivo patata.tif, haces algún cambio, y lo guardas, pero lo haces marcando la casilla “Como copia“. Al hacerlo, automáticamente te cambiará el nombre a patata copia.tif. Si después de guardar cierras Photoshop, saltará el típico aviso de “¿Quiere guardar los cambios no guardados antes de cerrar?“. ¿Cómo, pero… no acabamos de guardar? Sí y no: hemos guardado una copia (patata copia.tif) pero el archivo original (patata.tif), que es el que Photoshop emplea como referencia, no contiene esos cambios todavía. Una forma de entenderlo es prestar atención al aviso de cambios que aparece en forma de asterisco en la pestaña del documento cuando hay algún cambio sin guardar:

marcador_cambios

Un asterisco DESPUÉS del cierre de paréntesis en la pestaña del documento significa que hay cambios sin guardar. Si te interesa saber más sobre cómo interpretar la información de la pestaña del documento, te recomiendo que consultes esta entrada.

Si abrimos un archivo, el asterisco no aparece (acabamos de abrirlo – no hay cambios). En cuanto hagamos cualquier cosa, aparecerá el asterisco. Si ahora guardamos, el asterisco de nuevo desaparece: no hay cambios que guardar. Pero si, como en el ejemplo previo, guardamos marcando la casilla “Como copia“, el asterisco sigue ahí, porque lo que hemos guardado es un archivo “bastardo” que deriva del original pero que no ocupa su lugar. ¿De qué sirve guardar como copia? Un caso típico es el siguiente: estás a punto de hacer un cambio importante e irreversible en el documento (irreversible en el sentido de que si guardas el archivo y lo abres mañana, ya no habrá opción de deshacerlo, pues como ya expliqué, los estados de la paleta historia no se guardan en el documento). En este caso, puedes optar por grabar “como copia” antes de hacer ese cambio, para reservarte la posibilidad de volver a ese punto si más adelante hiciera falta. Evidentemente, podemos obtener el mismo resultado con “Guardar como…”, simplemente usando un nombre diferente al del original, y luego volver a guardar con el nombre del original, pero esto tiene la pega de que si te olvidas o te lías, puedes acabar sobreescribiendo la copia, con lo que la copia acaba siendo el original, y viceversa.

• Notas: En Photoshop hay una herramienta llamada “Notas”, dentro del grupo del cuentagotas. Si hemos creado anotaciones, esta casilla indica si guardarlas o no con el documento – a veces estas notas pueden contener cosas que no queremos que alguien lea, por ejemplo “añadir sombra a este texto porque al imbécil que me paga se la ha antojado“, o “suavizar la piel hasta que no parezca un orco de la Tierra Media“, de ahí la opción de no incluirlas. En todo caso, si existen, se incluyen por defecto.

La poco conocida herramienta "Notas" de Photoshop.

La poco conocida herramienta “Notas” de Photoshop.

• Canales alfa: Determina si incluir o no los canales alfa que hayamos creado. “Canal alfa” suena a líder de la manada de los canales, vamos, lo máximo a lo que puede aspirar un canal… pero en realidad no son más que las selecciones que guardamos en la paleta canales y que aparecen debajo de los canales RGB. Lo normal sería guardarlos (si los hemos creado, por algo será), y de hecho, la casilla viene marcada por defecto, así que no hay que preocuparse. No obstante, si tenemos muchísimos “canales alfa” y ya no los necesitamos, podemos descartarlos desmarcando esta opción al guardar, y de este modo ahorrar algo de espacio en disco, ya que pueden llegar a consumir bastante espacio si tenemos muchos.

Las máscaras de luminosidad, de las que hace poco volvimos a hablar, son un ejemplo de canales alfa.

Las máscaras de luminosidad, de las que hace poco volvimos a hablar, son un ejemplo de canales alfa.

• Canales de tinta plana (Spot colors): Si tenemos canales spot (creo que lo traducen como “tinta plana”), esta casilla permite incluirlos o descartarlos (si existen en nuestro documento, se incluyen por defecto). Se trata de canales que cumplen un papel especial en el proceso de impresión, cuando es necesario tratar algún efecto o color de forma independiente. En fotografía podemos olvidarnos del asunto.

• Capas: Si está marcada, nuestras capas se conservarán intactas. Si está desmarcada, se guardarán fusionadas en una sola capa “Fondo”. Lógicamente, si estamos guardando un archivo de trabajo, nos interesa guardarlas. De nuevo, no hay que preocuparse demasiado ya que si el documento tiene capas, esta casilla estará marcada por defecto, aunque nunca está de más echarle un ojo (si el documento ya está “aplanado” y solo tiene una capa fondo, esta casilla no estará disponible).

• Use proof Setup Working CMYK: No sé cómo lo han traducido (quizá “Usar vista de prueba de perfil de trabajo CMYK“) pero no debe preocuparnos demasiado. Solo es posible activarla si guardamos en algunos formatos como EPS o PDF – lo que hace (si la marcamos) es convertir el color de nuestro documento al modelo CMYK usando el perfil definido en los ajustes de vista de prueba. Por defecto queda desmarcada.

• Perfil ICC: Esta también nos interesa que esté marcada, pues si no fuera así, el archivo se guardaría sin perfil de color. Por defecto estará marcada para cualquier archivo que tenga perfil de color, así que de nuevo, es algo que no debe quitarnos el sueño.

PSD: Photoshop Document

El formato PSD es el formato “nativo” de Photoshop. Está limitado a unas dimensiones máximas de 30.000 píxeles de alto o de ancho, y el tamaño no puede exceder los 2 gigabytes – en caso de superar estos valores, podemos optar por el formato PSB, que viene a ser primo hermano del PSD para estos casos (aunque cuando guardamos un objeto inteligente, Photoshop también utiliza internamente el formato psb). El formato PSB admite hasta un máximo de 300.000 píxeles en el lado más largo (puede parecer una animalada, pero pensad en las “gigapanorámicas”: llegan a tener tamaños enormes).

El formato PSD incorpora por defecto compresión (sin pérdida), si bien desde Photoshop CS6 en adelante, es posible desactivar dicha compresión desde las preferencias para que el guardado sea más rápido – aquí podéis ver un vídeo que, aunque trata más de objetos inteligentes que de formatos de guardado, menciona este asunto. Y ya que hablamos de las preferencias, es buen momento para mencionar que si trabajáis con Lightroom, es importante que en Photoshop guardemos los PSD marcando la opción “Maximizar la compatibilidad de archivos PSD/PSB“. Esta opción añade al archivo una versión “aplanada” del documento que, si bien aumenta un poco su tamaño en disco, permite que otras aplicaciones (o versiones anteriores de Photoshop) “vean” su contenido sin necesidad de fusionar capas, aplicar máscaras, etc. Si guardamos en PSD un archivo con capas y no marcamos esta opción, Lightroom no será capaz de importar correctamente los archivos (salvo que el documento contenga una sola capa) y nos mostrará un mensaje de error. Tanto la opción de la compresión como la de la compatibilidad se encuentran en Edición > Preferencias > Administración de archivos:

preferencias_psd

Aparte de esto, el formato PSD no tiene mucho más, y esta es, posiblemente, su principal ventaja: la sencillez de su uso. Guardar en PSD no supone enfrentarse a ninguna ventana de opciones en el momento de guardar, y garantiza en todo caso que del primero al último dato de nuestro documento quedarán perfectamente preservados.

TIFF: Tagged Image File Format

El formato TIFF es la otra alternativa al formato PSD: igual que en el caso anterior, nos permite guardar todas las características de la imagen (capas, etc.), pero el proceso de guardado requiere enfrentarse a una de esas temibles ventanas de opciones, concretamente una como esta (salvo que sea un documento de 32 bits, en cuyo caso el primer apartado será un poco distinto):

opciones_tiff

Seguramente ver esto nos intimide un poco, pero no es tan complicado como parece. Tal como viene por defecto (ver imagen superior) ya nos está bien – el único apartado realmente importante es el último, Compresión de capas, donde podemos optar por RLE o ZIP – RLE guarda más rápido; ZIP guarda más lento, pero el archivo ocupará menos espacio en disco. En todo caso, es una compresión sin pérdida; lo importante es NO marcar la última opción de este grupo (Descartar capas y guardar una copia), pues descartaría las capas y solo guardaría una capa “Fondo”.

Por lo demás, guardar en TIFF viene a ser como hacerlo en PSD, ya que guardará todo lo que incluya nuestro documento, y siempre “maximiza la compatibilidad“, así que Lightroom se llevará bien con nuestros TIFFs. Si queréis más detalles sobre esta ventana, haced clic para desplegar el siguiente bloque, en el cual incluyo una explicación más completa –pero opcional- de sus opciones:

Vamos a repasar con más atención las distintas opciones de la ventana que aparece al guardar en formato TIFF:

– Compresión de imagen (Image Compression): Esto determina la compresión de la imagen “acoplada” que se incluye con el archivo para que luego otros programas externos (como Lightroom) lo puedan leer como si fuera una vista previa, es decir, sin tener que interpretar las capas. Viene a ser similar al ajuste “Maximizar compatibilidad” de los PSD, solo que aquí ya está activado y lo único que elegimos es si esa vista previa se comprime o no. Podemos elegir “Ninguna” si no queremos comprimirla, o bien seleccionar “LZW” o “ZIP” para comprimir sin pérdida. Si nuestro documento es de 8 bits, podemos optar también por una compresión jpg (con pérdida). Yo recomiendo dejarlo en “Ninguna” – si queremos comprimir los datos, es más efectivo usar el apartado “Compresión de capas” del que hablaré más abajo.

El archivo de trabajo contiene capas, canales, trazados y más cosas (lado derecho), pero también incluye una versión "acoplada" (lado izquierdo) que permite que programas que no sean capaces de interpretar lo del lado derecho, puedan "ver" la imagen. Tiene cierta similitud con el jpg incrustado de los archivos raw.

Esto pretende ser un ejemplo esquemático del contenido de un archivo de trabajo: a la derecha, el contenido principal del archivo, es decir, las capas (edificios, nubes, texto “contrapicados”), canales, trazados, etc. A la izquierda, una versión ya “acoplada” de todo lo anterior, para que programas que no sean Photoshop, puedan mostrar el contenido del archivo como una especie de “vista previa”.

– Guardar pirámide de imagen (Save image pyramid): Opción obsoleta, empleada por los faraones del antiguo Egipto. No, es coña: sirve para guardar la imagen a varias resoluciones – puede ser útil en otras aplicaciones como InDesign, pero en un flujo de trabajo fotográfico aumenta el tamaño de archivo sin aportarnos un beneficio, por lo cual recomiendo dejar esta opción sin marcar.

– Guardar transparencia (Save transparency): Determina si se conserva la transparencia del archivo (píxeles total o parcialmente transparentes). En Photoshop, la transparencia se representa con una especie de cuadrícula gris y blanca. Es otro ajuste que dudosamente vamos a necesitar, por lo que recomiendo dejarlo sin marcar. Y si lo necesitásemos, recomendaría usar el formato PNG o GIF si es posible, ya que la transparencia en un tiff no es reconocida por todos los programas.

La cuadrícula gris y blanca representa la transparencia. Si nos interesa conservarla (para que al poner la imagen sobre otra, el fondo que rodea la señal no tape lo que esté debajo), tendremos que marcar esta casilla.

La cuadrícula gris y blanca representa la transparencia, en este caso total. El formato TIFF la admite, pero no siempre es reconocida por otros programas.

– Órden de píxeles (Pixel order) y Orden de bytes (Byte order): Recomiendo dejarlo tal como viene por defecto, es decir, Intercalado (Interleaved) y Macintosh, independientemente de que usemos mac o pc. Photoshop es capaz de reconocer ambos tipos de ordenación, así que lo que pongamos aquí va a ser irrelevante en nuestro flujo de trabajo (a menos que vayamos a trabajar con otro programa que requiera que le sirvamos el tiff con un ajuste concreto).

Compresión de capas (Layer compression): Por fin llegamos al único ajuste medio relevante de esta ventana para nosotros. Este parámetro nos ofrece 3 opciones:

* Guardar las capas sin comprimir (RLE): Aplica una compresión sin pérdida muy simple, con lo que se guarda lo más rápido posible, si bien el archivo generado es de mayor tamaño en disco. Hace unos años hice una comparación entre el tiempo que se tarda en guardar con esta opción, y el que se tarda usando un PSD comprimido: aquí podéis ver el vídeo.

* Guardar las capas comprimidas (ZIP): También aplica una compresión sin pérdida, pero más compleja que la anterior, por lo que sus cálculos retrasan la operación de guardado, especialmente en documentos de grandes dimensiones en píxeles y con numerosas capas. A cambio, obtendremos archivos de tamaño en disco más reducido que con la otra opción.

* Descartar capas y guardar copia: Esta opción aplana el documento y lo guarda como una única capa fondo. Recomiendo no usarla ni siquiera para crear archivos finales, pues es posible sobreescribir el original sin querer y, aunque Photoshop mantendrá el aviso de “cambios sin guardar” (el guardado tiene la consideración de “copia” y, por tanto, no despeja este aviso), encuentro que es fácil despistarse, creer que sí que has guardado, y demasiado tarde descubrir que has machacado tu archivo original. Si he de aplanar, prefiero hacerlo manualmente y guardar el archivo con un nombre distinto. Dicho esto, quien sepa lo que hace puede usar esta opción, claro.

Resumiendo: todo lo anterior parece un follón enorme, pero es super simple. Las opciones por defecto, tal como aparecen en el gráfico de más arriba, ya nos valen, pero repito aquí la captura de la ventana para más claridad:

opciones_tiff

Solo el último apartado, Compresión de capas, podría plantearnos alguna duda. Dado que hablamos de un archivo de trabajo (no definitivo), no debería preocuparnos demasiado lo que ocupe, por lo que recomendaría guardar con la primera opción (RLE). No obstante, si el tamaño de archivo se dispara por encima de los 2 GB, suelo optar por comprimir las capas con ZIP, ya que la posibilidad de tener algún problema “raro” aumenta con el tamaño de archivo (a veces el sistema operativo enloquece, o se ralentiza al tratar de leer las miniaturas).

Si pensamos conservar este archivo de trabajo a la larga, sí que nos preocupará más el tema del tamaño, pero siempre estamos a tiempo de guardarlo con más compresión cuando ya tengamos la versión definitiva.

¿Es mejor guardar los archivos de trabajo en TIFF o en PSD?

En cuanto al resultado práctico para guardar una imagen de trabajo y conservar sus capas, canales, etc., TIFF y PSD son lo mismo. O sea, no son el mismo formato, pero la utilidad que nos dan como archivos de trabajo es equivalente. De hecho, el formato TIFF está en manos de Adobe desde hace la tira de años, ya que compraron la compañía que creó este estándar. Es posible que en algún caso muy particular pueda haber alguna diferencia, pero yo no la he encontrado ni buscándola. Capas 3D, canales de tinta plana, composiciones de capas… todo lo que he hecho en Photoshop durante años, ha tenido cabida tanto en PSDs como en TIFFs. Incluso Jeff Schewe (experto en imagen digital y hombre-satélite de Adobe) declaró hace años que el uso del PSD debería abandonarse en favor del TIFF, que hace lo mismo y está mejor documentado que el PSD. Martin Evening también comentó en uno de sus libros que los ingenieros de Adobe se estaban planteando abandonar el PSD como opción para guardar en futuras versiones de Photoshop, pero hoy por hoy, ahí sigue.

Incluso el mítico Jeff Schewe, que pulula por los fotos de Adobe, ha participado en la discusión y dice que él está encantado. Su palabra casi es ley, así que habrá que hacerle caso.

Jeff Schewe le ha declarado la guerra al formato PSD y a quienes lo utilizan.

Dicho esto, yo personalmente usé PSD durante mucho tiempo, pero me pasé al TIFF hace ya unos años por varios motivos; de entrada, antes de Photoshop CS6, no era posible desactivar la compresión en los PSD, lo cual me retrasaba enormemente las operaciones de guardado. Hoy en día esto no es tan problemático, ya que se puede guardar en segundo plano mientras seguimos trabajando, pero incluso así, me gusta poder elegir si quiero comprimir las capas o no en el momento de guardar, según el caso de cada archivo, y no yendo cada vez a las preferencias a cambiar un ajuste global, como ocurre con los PSD. Por otro lado, para poder procesar archivos de 32 bits en Lightroom, es necesario que el formato de archivo sea TIFF. Otro punto a favor del TIFF es que no está sujeto al límite de 2 gigabytes del PSD.

La única pega que le encuentro a los TIFFs es que si tienen alguna máscara guardada en la paleta canales (un canal alfa o varios), es posible que el explorador de archivos de Windows se haga la picha un lío y muestre miniaturas rarunas o vistas previas incorrectas. Por otro lado, aunque yo no lo he experimentado, alguna vez he leído que si usas otros programas de Adobe (InDesign, Illustrator, etc.), en algunos casos da menos problemas un PSD que un TIFF. Pero yo solo uso de forma habitual Lightroom y Photoshop, por lo que no puedo confirmarlo.

Martin Evening, nuestro querido gurú de Photoshop y Lightroom, y que además es fotógrafo, recomienda el uso de una tableta. Y si el Martin lo dice, no puede ser ninguna tontería.

Martin Evening no querría para sus hijas un novio que guarde en PSD. Tomemos nota.

Por tanto, para resumir, realmente podéis usar tanto PSD como TIFF: las opciones por defecto ya nos vienen bien, así que el tema no es tan complicado como parece. Si queréis complicaros lo mínimo, el PSD será suficiente. Pero si no os da miedo enfrentaros a una ventanita de opciones, yo os recomendaría pasaros al TIFF y no mirar atrás.


Pues nada, esto es lo que ha dado de sí el tema de los archivos de trabajo. En la siguiente entrada hablaremos de los formatos idóneos para guardar archivos finales. Hasta entonces, amigos lectores, que Dios os guarde – en el formato que sea.



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Comments

  1. Pingback: ¿En qué formato guardar nuestras fotografías? – Introducción (1) | Photoshopeando

  2. me gusto mucho, lo unico malo es q le das muchas vueltas a la cosa! yo busco en que archobo debo guardar unas fotos para ir a imprimir y me dijieron que en formato ps pero comprimido!! que supongo es el eps pero existen 3 dcs 1.0 y 2.0, por otra parte tambien si guardo como sea tipo jpeg tiff o png me cambian los colores del archibo a el final, no entiendo por que me saca una conversion en el color y contraste! alguna ayudaa??

  3. Como siempre Carlos. Una satisfacción leer, ya que no ver, tus artículos.

  4. Pingback: ¿En qué formato guardar nuestras fotografías? Archivos finales (3) | Photoshopeando

  5. Author

    Sasha: Es un poco confuso el asunto o no te entiendo bien… si te lo piden en psd, será en psd, digo yo. En cuanto al cambio de colores, si te refieres a la versión impresa, quizá sea por el perfil de color, prueba a llevarlo convertido a sRGB si no lo has hecho antes. Pero estos problemas los debe resolver la tienda o laboratorio que te imprima, pues solo ellos saben qué hacen con el archivo que les llevas. Gracias por comentar.

    Al resto, gracias a todos por leer esto y comentar!! Un saludo.

  6. No se si revisas los tutos anteriores o sea este, hay alguna forma para conseguir que cuando abres una carpeta de windows los archivos psd se vean con imagenes como los NEF LOS JPG ect.

    1. Author

      Francisco: Si no se me pasa, sí que lo miro todo y respondo si hay dudas. De lo que comentas, en la entrada previa a esta (enlace) se habla en los comentarios, busca los 2 comentarios del usuario “juanfran” (y mis respuestas).
      Verás que ahí hago referencia a los comentarios de otra entrada que puedes visitar en este enlace. Busca en los comentarios mi respuesta del 6 de mayo de 2012 a William, y verás una lista de programas (SageThumbs y otros) que pueden servir para visualizar esas miniaturas.

      [Para buscar texto en una página y localizar esos nombres de usuario que pongo, pulsa Ctrl+B o bien Ctrl+F, según tu navegador, y escribe el texto que buscas]

      Es un poco follón pero espero que lo localices y encuentres información útil, saludos!

  7. He encontrado lo que me dices y he utilizado Pictus me has resulto el problema y de paso me ha surgido otro con los dng ya que el ordenador es nuevo y estoy utilizando el windows 10, que he resulto, muchas gracias Carlos.
    Salu2

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