Cámaras bridge o “superzoom”: Introducción

In Tecnología y reflexiones by Carlos A. Oliveras17 Comments

Recientemente tuve ocasión de “juguetear” unos días con una Panasonic Lumix FZ200 (una cámara bridge). Ni la he tenido tanto tiempo como para hacer un análisis a fondo, ni tampoco es mi intención pues da mucho trabajo y, además, creo que es una cámara que no tardará demasiado en ser reemplazada por otro modelo. Pero sí que dediqué unos días a estudiar el tema de las cámaras bridge superzoom, un segmento que encuentro muy interesante y que tenía un tanto olvidado. Así que he pensado en escribir un poco sobre las bridge en general y la Panasonic Lumix FZ200 en concreto, y a la vez, hacerlo prestando especial atención a una de sus competidoras, la Canon SX50 HS (que imagino que también será renovada a corto plazo por un modelo presuntamente mejorado).

La Panasonic Lumix DMC-FZ200, que probé recientemente y de la que hablaré con más detalle en la próxima entrada del blog.

La Panasonic Lumix DMC-FZ200, que probé recientemente y de la que hablaré con más detalle en la próxima entrada del blog.

La elección entre la propuesta de Panasonic y la de Canon es un “dilema” al que se ha enfrentado todo aquel interesado en una cámara de este tipo durante el último año, y aunque mi aportación llegue un poco tarde, y en todo caso incompleta (pues no he tenido en mis manos la Canon Powershot SX50 IS), he pensado que podía aprovechar mi experiencia para escribir un par de entradas o tres, en parte porque me ha llevado a reflexionar una vez más sobre el tipo de compromisos que siempre acabamos teniendo que asumir en fotografía a la hora de elegir entre la portabilidad del equipo, su versatilidad funcional y la calidad de imagen. Esta primera parte será más bien introductoria, ya que me gustaría hablar de las cámaras “bridge” en general y de mi experiencia con ellas. En todo caso, y aunque no vaya a estarlo repitiendo constantemente, todo lo que sigue es mi opinión, mi punto de vista, mi experiencia, mis preferencias personales, etc. No es la verdad universal y absoluta, si es que eso existe.



Las bridge son divertidas, facilitan la creación de tomas creativas como esta y su zoom nos acerca al cielo, pero ¿resultan tan atractivas como hace 7 u 8 años? Sigan leyendo para conocer la opinión de un experto. Ah, no, que el experto no ha podido venir. Bueno, entonces os contaré la mía.

Las bridge son divertidas, facilitan la creación de tomas creativas como esta y su tremendo zoom nos hace sentir como si pudiésemos alcanzar el cielo, pero… ¿sus características siguen resultando tan atractivas como hace 7 u 8 años? Sigan leyendo para conocer la opinión de un experto al respecto. Ah, no, que el experto no ha podido venir. Bueno, entonces os contaré la mía.

¿Qué es una cámara bridge?

Las “bridge” son cámaras que supuestamente “llenan” el hueco entre las compactas tradicionales y las réflex: por lo general, ofrecen un potente zoom que nos libra de los limitados rangos focales de las compactas, pero su óptica es fija (no intercambiable), con lo cual nos ahorramos tener que estar cambiando de objetivo cada dos por tres. Además, poseen controles manuales idénticos a los que encontraríamos en cámaras más avanzadas – de hecho, suelen tener el aspecto de una “mini réflex” y una ergonomía similar en un tamaño más contenido (tienen visor, pero suele ser electrónico).

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Aspecto de una cámara bridge con el zoom extendido.

No obstante, hoy en día la cosa ha cambiado un poco y, aunque las bridge siguen teniendo razón de ser, lo cierto es que ese “hueco” entre compactas del montón y réflex se ha ido poblando con más y más alternativas: desde compactas avanzadas como la Sony Cybershot RX100 hasta réflex en miniatura como la Canon EOS 100D, pasando por todo tipo de máquinas de óptica intercambiable, pero sin espejo (micro cuatro tercios, sistemas de cámara compactos, sistemas híbridos, EVIL… hay casi tantos nombres y monturas como fabricantes), y alguna que otra rareza de sensor grande pero óptica fija, como la Sony RX1, la Fuji X100 o la Canon G1X. Por otro lado, incluso las compactas “sencillas” han alcanzado unos niveles de “zoom” que rivalizan con los que ofrecían las primeras bridge hace ya unos cuantos años.

Con tanta competencia, el atractivo y razón de ser de las bridge corría el riesgo de verse muy reducido, cosa que han compensado mejorando sus características, muy especialmente una de ellas: el zoom, que en la actualidad ha alcanzado niveles estratosféricos (a fecha de hoy, creo que el récord está en 1200 mm).

Nota: El zoom a menudo se expresa como un multiplicador que relaciona la focal mínima y la máxima – por ejemplo, el 24 mm-1200 mm de la Canon SX50 es un zoom “50x”, dado que 24 x 50 = 1200. El valor de multiplicación del zoom a menudo se emplea como forma “sencilla” de comparar la potencia de zoom de distintas cámaras, y de hecho suele aparecer destacado en la lista de características, pero hay que tener presente que, si no se sabe interpretar, puede resultar engañoso si se toma como indicador del valor de “ampliación” máximo – por ejemplo, hace poco se ha anunciado la Panasonic DMC FZ70, con un rango focal de 20 mm-1200 mm. Esto equivale a un zoom “60x”, lo cual podría sugerir un mayor alcance visual que una cámara con zoom “50X” como la mencionada Canon, pero en realidad, el extremo tele es idéntico en ambas cámaras: 1200 mm. A su vez, vale la pena señalar, sin entrar en mucho detalle técnico, que hablamos de focales equivalentes en 35 mm – esto es una forma “estándar” de comparar, pero las cifras “reales” de estas cámaras son mucho más pequeñas. Es por eso que los valores “nominales” que figuran en el frontal del objetivo son mucho menores; por ejemplo, 4.3 mm – 215 mm en vez de 20 mm – 1200 mm, puesto que estas cámaras tienen un elevado factor de recorte que “multiplica” las distancias focales, reduciendo el ángulo de visión efectivo, como consecuencia del minúsculo sensor sobre el que proyectan su imagen.

Por otro lado, las bridge actuales conservan sus ventajas originales: visores electrónicos (que son mejor que nada, si se comparan con cámaras que carecen de este elemento por completo), pantallas móviles o modos macro con distancias de enfoque cortísimas (1 mm en muchos casos), además de la posibilidad de ampliar todavía más sus capacidades mediante complementos como filtros, convertidores para aumentar el angular o tele, o accesorios que se conectan en la zapata de flash incorporada.

 

Muchas cámaras bridge ofrecen pantallas totalmente moviles, es decir, no solo inclinables sobre un eje, sino totalmente abatibles (pueden rotar sobre los ejes vertical y horizontal hasta 180º).

Muchas cámaras bridge ofrecen pantallas totalmente móviles, es decir, no meramente regulables en inclinación, sino totalmente abatibles (pueden rotar sobre los ejes vertical y horizontal hasta 180º).

El uso de la pantalla abatible facilita extraordinariamente la composición. Y eso que para mí, no tener visor óptico es una catástrofe. Pero lo de las pantallas totalmente abatibles, hay que probarlo para entenderlo.

El uso de la pantalla abatible facilita extraordinariamente la composición. Y eso que para mí, todo ser humano debería tener derecho a comida, casa y un visor óptico. Pero lo de las pantallas totalmente abatibles, hay que probarlo para entenderlo. Nunca sustituirán a un visor, pero el visor tampoco puede sustituirlas.

El visor electrónico viene a ser una minipantallita colocada donde normalmente estaría el visor óptico convencional. Por tanto, no vemos realmente a través de la lente, si no a través del sensor, con las limitaciones en rango dinámico, balance de blancos, reproducción del color, etc. que ello conlleva. La resolución de esta "pantallita" del visor electrónico es otro factor limitante. Como ventaja, los visores electrónicos permiten ver menús, fotos ya tomadas o en general cualquier cosa que pueda visualizarse en la pantalla posterior, cosa que no puede hacerse con un visor óptico convencional. Aun así, los visores electrónicos dejan mucho que desear en comparación con la vista a través de la lente que ofrece una cámara réflex (aunque hay cámaras sin espejo que cuentan con visor óptico).

El visor electrónico viene a ser una minipantallita colocada donde normalmente estaría el visor óptico convencional. Por tanto, no vemos realmente a través de la lente, si no a través del sensor, con las limitaciones en rango dinámico, balance de blancos, reproducción del color, etc. que ello conlleva. La resolución de esta “pantallita” del visor electrónico es otro factor limitante. Como ventaja, los visores electrónicos permiten ver menús, fotos ya tomadas o en general cualquier cosa que pueda visualizarse en la pantalla LCD posterior, cosa que no puede hacerse con un visor óptico convencional. Además, un visor electrónico evita la necesidad de espejo y pentaprisma. Aun así, a causa de las limitaciones ya comentadas, los visores electrónicos dejan mucho que desear en comparación con la vista a través de la lente que ofrece el visor óptico de una cámara réflex (aunque hay cámaras sin espejo que cuentan con visor óptico).

Pros y contras de una cámara bridge

Las ventajas de estas cámaras son evidentes: versatilidad. Permiten hacer casi todo tipo de foto con una sola máquina, sin ir más cargado que una mula ni perder el tiempo cambiando de óptica cada vez que la ocasión fotográfica lo requiere. La pantalla móvil facilita enormemente la composición y, si no es así, disponemos igualmente de un visor (electrónico), además de tener la posibilidad de acoplarle un flash externo si fuese necesario. En definitiva, estas máquinas hacen de la fotografía una experiencia mucho más fluida y divertida – de hecho, otro de los calificativos que reciben es “cámaras de viaje” por su buena compenetración con el ambiente lúdico-festivo de todo turista empeñado en afotar multitud de motivos en un corto espacio de tiempo, dado que ofrecen desde un generoso angular hasta un teleobjetivo gargantúico, pasando por todas la focales intermedias e incluyendo modo macro, panorámicas automáticas o autorretratos impecables gracias a las pantallas totalmente abatibles que pueden orientarse en cualquier dirección.

Una foto hecha en 2006 con una Canon Powershot S3 IS, mi primera Bridge digital. Como vemos, permitía pasar fácilmente de un angular decente...

Una foto hecha en 2006 con una Canon Powershot S3 IS, mi primera bridge digital, dotada de un zoom 12x (yo venía de otra digital de zoom 2x, así que el cambio fue notable). Como vemos, permitía pasar fácilmente de un angular decente…

... a un teleobjetivo bastante potente con el que captar apenas unos segundos después cualquier detalle sin despeinarse.

… a un teleobjetivo bastante potente con el que captar cualquier detalle, y todo ello con un margen de pocos segundos.

Claro, poder cubrir todas esas situaciones afotadoras con una sola cámara suena maravilloso. Desde aquí puedo intuir cómo muchos empiezan a salivar y sus pupilas se dilatan… pero ¡alto! No tiren todavía sus equipos de ópticas intercambiables, por que no lo he contado todo. He dicho que podremos afrontar todos esos casos… pero no que el resultado vaya a ser plenamente satisfactorio. Para empezar, una cifra: 1/2,3″. Este dato, mejor que ningún otro, hará que nuestros pies recuperen el contacto con el suelo, y que un escalofrío recorra el cuerpo de muchos de nosotros: efectivamente, se trata del tamaño de sensor de la compacta “estándar” (6,17 mm x,4,55 mm, aunque suele expresarse como 1/2,3″), que no da mucho de sí en términos de calidad de imagen. Es decir, aunque el tamaño de estas cámaras es bastante superior al de una compacta normalilla, en realidad tienen un “corazón” muy similar al de estas, por no decir idéntico. Visto así, puede llegar a parecer que nos la están intentando meter de canto, doblada y con tirabuzón – como si nos vendiesen la carrocería de un Ferrari con el motor de un Seat Seiscientos. Sin embargo, no se trata de ningún engaño; de hecho, esta limitación es lo que permite crear estos zooms tan potentes y baratos, ya que el tamaño, peso y complejidad de la óptica aumentan con el tamaño del captor (y con la luminosidad de la óptica, claro). Con un sensor mayor, sería muy difícil, y desde luego mucho más caro, crear algo remotamente similar.

Las reducidas distancias focales "reales" de la óptica permiten unas distancias de enfoque mínimas, lo cual facilita la implementación de modos macro muy efectivos, como podemos ver en esta foto, también de la Canon S3 IS.

Las reducidas distancias focales “reales” de las ópticas de cámaras compactas/bridge permiten unas distancias de enfoque muy pequeñas en su extremo angular, lo cual facilita la implementación de modos macro muy efectivos, como podemos ver en esta foto de un objeto pequeño situado a unos pocos centímetros del elemento frontal de la óptica. Esta ventaja se pierde a medida que “hacemos zoom” y la distancia mínima de enfoque aumenta.

 

Otro macro de ejemplo realizado con la Canon SX10 IS.

Otro macro de ejemplo realizado con una Canon SX10 IS.

Incluso así, desarrollar ópticas de tanto recorrido focal suele poner de manifiesto aquello de que “el que mucho abarca, poco aprieta“: son lentes que sirven para todo pero no destacan en nada. No voy a poner muchos ejemplos al 100%, pero creedme, la calidad de estas lentes se debate entre lo mediocre y lo francamente malo (si las comparamos con ópticas intercambiables de cámaras de categorías superiores, claro). Peor todavía: como dije antes, la luminosidad es otro factor limitante en la construcción de la óptica si queremos que esta se mantenga dentro de un tamaño y coste razonables, por lo que es habitual que el extremo angular cumpla justito, y el extremo tele roce la catástrofe con valores de diafragma difíciles de conjugar con distancias focales tan largas, por muy estabilizada que esté la óptica (traducción: como no haya una luz excelente, la trepidación está servida). De todos modos, luego hablaré más de esto.

Empleando la máxima focal (100 mm, equivalentes a 560 mm), la SX10 permite abrir a f/5.7 como mucho, con lo necesitamos muy buena luz para manejar tiempos de obturación razonables sin recurrir a aumentos de ISO que, con un sensor tan pequeño, suelen resultar muy poco recomendables.

Empleando la máxima focal (100 mm, equivalentes a 560 mm), la SX10 permite abrir a f/5.7 como mucho, con lo que necesitamos muy buena luz para manejar tiempos de obturación razonables sin recurrir a aumentos de ISO que, con un sensor tan pequeño, suelen resultar muy poco recomendables.

Mi interés por las cámaras bridge

El asunto es que, con sus pros y contras, siempre me ha gustado disponer de una de estas cámaras como parte de mi equipo. Mi segunda cámara digital compacta (allá por 2006, creo recordar) fue una Canon Powershot S3 IS de 6 megapíxeles, cuya óptica equivalía a un 36 mm – 432 mm (zoom 12x) con una luminosidad variable de f2.7 – f/3.5 (aún decente gracias a un rango focal contenido y un sensor todavía más pequeño: 1/2,5″).

Con esta cámara aprendí un montón y disfruté más, por lo que más adelante, aunque ya me había pasado al mundo réflex digital, la vendí para adquirir una Canon Powershot SX10, dos o tres generaciones más avanzada que la S3, y con mejores especificaciones: sensor de 1/2,3″, 10 megapíxeles, y mayor rango focal equivalente (28-560 mm, un zoom de 20x), con una apertura de f/2.8 en el extremo angular, pero un “flojo” f/5.7 en el extremo tele.

Foto de ejemplo tomada con la SX10 en el extremo angular. El recuadro blanco del centro corresponde aproximadamente al campo visual que se alcanza con el máximo zoom (ver foto siguiente).

Foto de ejemplo tomada con la SX10 en el extremo angular. El recuadro blanco del centro corresponde aproximadamente al campo visual que se alcanza con el máximo zoom (ver foto siguiente).

Con el zoom al máximo, podemos llenar el encuadre con el área que en la foto anterior ocupaba el pequeño rectángulo blanco del centro.

Con el zoom al máximo, podemos llenar el encuadre con el área que en la foto anterior ocupaba el pequeño rectángulo blanco del centro, haciendo visibles detalles imposibles de percibir a simple vista.

Aunque también disfruté con la Canon Powershot SX10, no le di tantísimo uso. Me venía muy bien porque me permitía hacer fotos de todo tipo sin ir cargado (voy con muletas, así que me pesan hasta las pestañas). Pero, por otro lado, ya por aquel entonces empezaba a tener la vista más entrenada y se había iniciado de forma irreversible mi conversión en “gourmet” fotográfico. Mi réflex de aquel entonces era una cámara de sensor APS-C, que no es que fuera nada del otro mundo, pero claro, las ópticas y el sensor proporcionaban unos resultados que tenían poco que ver con los de la Canon SX10. No tanto, quizá, por la calidad de imagen pura y dura (distinta, sí, pero no tan percibible en ISOS bajos, salvo en comparaciones al 100%), sino por la mayor dificultad de la bridge para realizar enfoques selectivos, utilizar ultraangulares o disparar en raw, por mencionar solo alguna de sus carencias.

Aunque las imágenes reducidas o ajustadas a pantalla parezcan aceptables, al verlas al 100%, el susto puede ser mayúsculo. Aquí vemos la foto original, y a la derecha, un recorte al 100% del rectángulo del centro. Espeluznante.

Canon SX10 IS. Aunque las imágenes reducidas o ajustadas a pantalla parezcan aceptables, al verlas al 100%, el susto puede ser mayúsculo. Aquí vemos la foto original, y a la derecha, un recorte al 100% del rectángulo del centro. Espeluznante.

Durante bastante tiempo me debatí entre la libertad, creatividad y diversión que suponía usar esta camara, y la depresión que me producía comprobar luego en casa los niveles de ruido y aberraciones cromáticas de las imágenes, entre otras limitaciones. Encima, como dije antes, la cámara no tenía formato raw, solo tiraba en jpg. Bueno, en realidad se le podía añadir la opción del raw mediante un firmware “alternativo” (el CHDK), pero esto complicaba el manejo de la cámara y suponía unos tiempos de espera inasumibles entre foto y foto. Total, que me la acabé vendiendo para financiar parcialmente la compra de la Sony Cybershot RX100: renuncié a cantidad (de zoom) a cambio de calidad, y desde luego no me arrepentí.

Canon SX 10. La combinación del gran teleobjetivo con la pantalla abatible facilita significativamente la fotografía callejera y la captación de gestos y actitudes espontáneos.

Otra de la Canon SX 10. Pese a lo discutible de la calidad, lo cierto es que la combinación del gran teleobjetivo con la pantalla abatible facilita significativamente la fotografía callejera y la captación de gestos y actitudes espontáneos, o de lugares distantes e inaccesibles que solo pueden fotografiarse desde lejos.

Pero incluso así, desde entonces he echado de menos afotar con una cámara de estas características, por muchas limitaciones que pueda tener. Porque, como ya he dicho varias veces, estas cámaras son divertidas, te hacen pensar de otra forma, sentirte preparado para afrontar cualquier escena, y eso es algo que crea cierta adicción. Supongo que, en general, tendemos a olvidar lo malo y recordar lo bueno, así que ahora, tras un año sin bridge alguna, me entró la añoranza y me puse a investigar cómo estaba el panorama tecnológico en este segmento de cámaras.

En la siguiente entrada seguiré con el rollo, y hablaré de las 2 cámaras bridge que más me llamaron la atención: la Canon Powershot SX50 HS, y la Panasonic Lumix DMC-FZ200.



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Comments

  1. ………ademas dan el pego de que llevas una reflex de tomo y lomo 🙂

  2. Hola, buen relato sobre las “bridge”, no sé si has leido mis comentarios sobre estas cámaras en canonistas.
    En una vacaciones en Egipto me lleve esta Canon S3-is (no tenía réflex) y disfrute como un burro en un sembrao, con una réflex seguro que hubíera perdido muchas fotos, pero con esta “maravilla” ninguna y sobre todo para tomas de niñ@s (mis nietos).
    Mi lema sobre réflex o birdge es: Sacrificas calidad por comodidad, pero con una bridge
    foteas a destajo, jejejeje.

    Saludos y gracias por tus APORTES.

  3. Author

    Luis: Efectivamente, jeje.

    Corros: Hola! Muchas gracias. Es muy posible que haya leído tus comentarios, pero he leído tantas cosas en canonistas que no siempre relaciono el contenido y el autor. Si quieres, sobra decir que estaría encantado de que pusieras aquí un comentario con el enlace de ese hilo de valoraciones/experiencias que compartiste en canonistas, para “enriquecer” esta entrada. Y coincido con tu conclusión sobre el tema.

    ¡Saludos y gracias a vosotros!

  4. Es interesante todo lo que te planteas, Carlos. A lo mejor, porque yo también me lo he planteado, me ha interesado tanto tu “aventura”
    Soy un poco bruto, en mis deducciones, pude ser, pero, aunque lo intento, como que no sé ser de otra forma. Estuve meses, hasta creo que más de un año, jugando con las bridge, asumiendo su diferente “filosofía”y limitaciones. Ahora lo resumo de todo de un plumazo, vale, pero jugué lo mío con esas cámaras.
    Mi conclusión es que son la “antifotografía” personificada. Y, ¿qué es para mí la fotografía?
    A…migo, ¡ahí le has dado!
    O le ha dado, cualquiera que se haya cabreado conmigo por mi anterior afirmación.
    El sensor de estas cámaras es tan penoso, que casi prefiero no hablar del tema. Las ópticas, lógico y debido al compromiso, tampoco salen muy bien paradas, pero, como que Panasonic se lo ha hecho mejor. En mi opinión, claro. Los sensores, sin embargo, son pura basura. Siento decir esto, La Pana FZ200 ha pasado a engrosar esa colección, no sé si indeseada, de mi hijo Pablo. Pobrecillo ( o afortunado él) le regalo todo lo que pruebo. Sobre las bondades, comodidad, versatilidad y todo lo demás, de estas cámaras, es evidente que no voy a discutirlo: por algo las he probado.Que uno se hace mayor y se harta de tantos kilos a su espalda. Pero resulta que me gusta la Fotografía con mayçuscula, y, claro, bastante tengo con pretender creerme que las muchísimos pixels que nos regalan algunos sensores (chapeau por la D800: ha sabido regatear sabiamente al ruido)me van a aportar la calidad y calidez que yo pido a mis fotografías. Cierto que soy hijo de los “haluros de plata”, del hiposulfito y todas esas mandangas que, con todo derecho, ignoráis muchos. Pero Amo la Fotografía y pretendo que no me lo pongan aún más difícil.
    Pido mi más humilde perdón, si he podido ofender a alguien: desde luego, he adoptado el medio digital, no vivo de inútiles recuerdos, pero todavía respeto la Calidad con mayúscula.
    Sólo la RX100, por ahora, ha logrado asumir ese extraño y difícil compromiso.
    El de fotografiar donde te de la gana sin que te duela la espalda. El alma, desgraciadamente, te suele doler siempre:; lleves el equipo que lleves. pero mejor no entrar en tan peligrosas “aguas”

  5. Un artículo muy interesante, Carlos. Gracias por compartir tu experiencia e impresiones sobre el tema. Seguiré atenta a la valoración que haces de esas dos cámaras. Como siempre, un placer leer tus explicaciones y reflexiones. ¡Saludos!

  6. Pingback: Cámaras bridge o “superzoom”: Criterios y recursos para comparar la calidad de imagen de distintas cámaras « Photoshopeando

  7. Author

    Javier: Muchísimas gracias por tu aportación. No voy a decir gran cosa para no adelantar mis conclusiones, pero bueno, sin ser tan contundente como tú, la verdad es que van por esa línea.
    Te agradezco sinceramente tu opinión, cargada de sinceridad y experiencia. ¡Un saludo!

    Silvia.z: Gracias a ti, querida Silvy.

  8. Pingback: Cámaras bridge o “superzoom”: Micropseudoanálisis de la Panasonic Lumix DMC-FZ200 « Photoshopeando

  9. HOLA! no estoy segura si es aqui donde debo soltar mis dudas pero… si alguien pudiera centarme un poco…
    quiero comprarme una bridge y hace mucho que estoy leyendo y mirando..
    por calidad-precio he llegado a un duelo entre dos, de las que no se cual elegir…
    se trata de la lumix FZ72 y la NIKON P530
    que opinais sobre ella?
    voy a empezar en el mundo de la fotografia… de hecho no tengo ni idea sobre esto pero tengo ganazas de meterme en ello… digo la nikon 530 porque no me acaba de convencer la pantalla abatible… no se rompera facil??
    muchas gracias!

    1. Author

      Lorena: No conozco mucho la FZ72 y la Nikon menos, pero quizá te oriente esta comparativa.

      Dicho esto, por lo que veo en la comparativa parece que la Nikon no tira en raw… si piensas meterte en el mundo de la fotografía, yo de ti buscaría una cámara que sí proporcione este formato (raw), pues da mayores posibilidades luego para tratar la imagen en el ordenador.
      En cuanto a la pantalla abatible, si no quieres no hace falta sacarla, y si la sacas no se va a romper salvo que le des un castañazo. Yo he tenido varias de pantalla abatible y con un uso normal, ninguna ha sufrido el menor deterioro en este aspecto.

      Saludos y suerte con tu compra!

  10. Sinceramente no comparto, la opinion del autor de este articulo, en mi experiencia con las bridge canon, una de estas camaras supera de forma considerable cualquier compacta basica, en cuanto a calidad de imagen, ademas de las muchas otras prestaciones que ofrecen, eso de que es como si nos vendiesen la carrocería de un Ferrari con el motor de un Seat Seiscientos; me parece que no es asi, al menos no en mi experiencia y si no me creen, chequen esta galeria de la canon sx 60 hs; https://www.flickr.com/groups/2703981@N24/ con una compacta sencilla, muy dificilmente se lograrian; si la calidad de imagen fuera la misma que las compactas sencillas, por muy principiante que sea el usuario terminaria dandose cuenta del engaño y dejarian de verderse; pero por el contrario cada vez tienen mas éxito este tipo de camaras, si con una compacta sencilla o un buen smarphone tienes la misma calidad, creo que ya se hubieran ido a pique la venta de estas camaras. mi humilde opinion.

    1. Author

      Angel: Creo que yo no he dicho que una bridge sea peor que una compacta básica, de hecho en la mayor parte de la entrada tiendo a compararla con modelos superiores (por tanto, dando a entender que considero este tipo de cámaras “digna” de compararse con cámaras de mayor nivel). En cuanto a la comparación de la carrocería que comentas, yo mismo añado a continuación que no es ningún engaño, ya que las bridge realmente aportan características que no tienen las compactas. Solo intento hacer notar que no todo es sensor y calidad de imagen, pues una compacta puede tener buena calidad de imagen, pero una bridge aporta más características y ahí radica (a mi juicio) su atractivo. De hecho actualmente la cámara que más uso es una bridge (la FZ1000). Eso sí, la FZ1000 tiene sensor de 1″ (más grande que el que tradicionalmente se ha usado de 1/2,3″).

      Además, si yo creyera que las cámaras bridge son un engaño, no les dedicaría una serie de entradas… y no las he comparado con un smartphone.

      Creo que en el fondo nuestras opiniones no difieren tanto, en cualquier caso, por supuesto gracias por comentar y aportar tu opinión, un saludo. 🙂

  11. Hola,
    ¿Me podrías aconsejar en la elección de una de estas dos cámaras?
    Se trata de la Canon SX 60 y la Fuji Fine Pix S1.
    Os lo agradecería enormemente porque no entiendo mucho.
    Muchas gracias y un saludo

    1. Author

      Vicky: Yo personalmente no conozco las cámaras pero sí he usado de una gama similar de Canon, y basándome un poco en general en las características y los análisis, tengo la impresión de que sea más recomendable la Canon SX60. Aunque repito que es un consejo un poco así “a vista de pájaro”… En todo caso tampoco son super distintas, pero la Canon es algo más nueva, tiene más angular y más zoom. La fuji es resistente a lluvia y esas cosas, o eso dicen. Saludos.

  12. ¡Hola Carlos! Lo primero enhorabuena por la web y el hecho de contestar a tanta gente de forma tan clara y tan práctica.
    Me gustaría saber si has probado la Sony RX 10 II. Dejando a un lado el precio desorbitado que tiene, me gustaría leer alguna opinión de alguien que la haya usado realmente, porque ya he leído muchas descripciones teóricas cuando salió el modelo y lo que realmente me vendría bien es una opinión de alguien que entienda y la haya usado.
    Bueno, a ver si hay suerte y has podido trastear con ella alguna vez.
    Muchas gracias!

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