Cómo borrar vídeos rebeldes en Lightroom y cómo recuperar 3 gigas de disco duro

In Lightroom by Carlos A. Oliveras5 Comments

Hombre y máquina mantienen desde el inicio de los tiempos una titánica lucha que deja lo de Terminator en un cuento para niños: el borrado de archivos. Los sistemas operativos se encariñan de ciertos ficheros, y dan todo tipo de excusas para no borrarlos: que si está en uso, que si no se encuentra, que si se produjo un error inesperado, que si eso no me lo dices en el escritorio, que si un momento que lo están peinando…

En el caso de Lightroom, este problema se da con gran frecuencia al tratar de borrar un vídeo. No ocurre en todos los equipos – de hecho, el rendimiento y problemas de Lightroom con los vídeos es tremendamente variable en función del sistema operativo y la configuración del equipo. Lo que se explica en este vídeo no es una solución universal, pero en mi caso, es la única forma de borrar vídeos desde el programa. Si no os funciona, no queda otra que cerrar Lightroom, borrar el vídeo desde el sistema operativo, volver a abrir Lightroom y con botón derecho, sincronizar la carpeta para que el programa se entere de que el vídeo ya no está ahí. Si esto tampoco funciona, yo ya apostaría por un exorcismo low-cost, o aceptar que ese vídeo se va a quedar ahí hasta el fin de los días.

Ya de paso, en el vídeo explico un segundo truco que para muchos será irrelevante, pero no para mí que tengo un disco duro SSD (solid state drive, o disco duro de estado sólido – me hace gracia esto de “estado sólido”, como si los otros fueran de plastilina) de poco más de 70 GB: hace ya mucho tiempo, detecté tras un concienzudo análisis estadístico propio de un friki sin vida social como yo, que varias carpetas acumulaban gigas de morralla de origen tan desconocido como sospechoso. Una de ellas era la carpeta c:\Users\[Nombre de usuario]\AppData\Local\Adobe\Lightroom\Caches\Video\, que ocultaba un alijo de 3 GB con la presunta finalidad de acelerar la reproducción de vídeos ya visionados previamente en Lightroom. Entonces reparé en un nuevo ajuste de las preferencias, que creo que brotó en la versión 4.0 de Lightroom, y que permite limitar o purgar el espacio consumido por esta “caché de vídeo”. En mi caso, apenas uso vídeo y en cambio, voy justito de espacio en dicho disco (tengo otro disco mucho más grande, pero LR no permite variar la ubicación de esta carpeta), así que no dude en atizarle fuego a esos 3 gigas como el que quema malas hierbas. De este modo, pude utilizar este espacio para almacenar datos de gran utilidad como la discografía completa de Papá Levante o mis vídeos de Barrio Sésamo (Sesame Street).

Bueno, ya está bien de chorradas. Aquí el vídeo:

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Comments

  1. Sí que da un poco de miedo este truqui, parece que te vayas a cargar la foto buena… pero vaya, que ya me fío y si me veo en el caso, lo usaré. Aunque no hago demasiados vídeos, que digamos, y todavía no he tenido que borrar ninguno. Lo de recuperar el espacio en el disco lo veo muy intereante también. ¡Gracias por todo!

  2. Ja, ja, ja.
    Perdona que la introducción a mi comentario sea esta risa virtual y “watsapera”.
    Y es que a mí me ha pasado lo mismo, incluso con alguna foto; especialmente cuando he borrado varias seguidas. Lo cierto es que el alcance e imaginación de tus “arteras mañas” sobrepasa, incluso, los límites de mi, ya de por sí, surrealista mente. Buenísimo, colega!
    La verdad es que yo debo haber tenido más suerte: suelo ignorar el aviso y, cuando más despistado tengo al programa, jugando con otra foto, ¡zas!, vuelvo inesperadamente (para Lightroom, claro) sobre la foto proscrita y le vuelvo a decir que la borre: ¡y la borra! Ja, ja, ja. Todavía no se me ha resistido ni una. Es cierto, eso sí, que, desde que comprobé lo ortopédicamente que se mueve este programa manejando vídeo, y la cantidad de espacio que consume, pues como que decidí suprimir la importación del mismo. Ya sea desmarcando los vídeos manualmente en la ventana de las miniaturas de “Importar”, o, simplemente, pasándolos al disco duro desde la tarjeta y borrándolos de la misma antes de abrir Lightroom. Prefiero este último método, porque me evita la cabreante ralentización del programa, mientras prepara la importación del contenido de la tarjeta de marras cuando ésta tiene vídeo, aparte de imágenes.
    De cualquier modo, chapeau, compañero! Ni Tamarit era tan hábil.
    Utilísimo lo de la caché.
    Saludos!

  3. Has probado de borrarlo desde la biblioteca directamente del disco duro ya que es preferible hacer cualquier opercion que harias el explorador hacerla directamante desde la libreria da menos problemas
    Un Saludo

  4. Author

    Javier Rey: Je, je, muchas gracias por tu comentario. Efectivamente, LR no es que sea el colmo de la eficiencia con los vídeos, pero como yo tampoco es que grabe muchos, lo llevo bastante bien. Otra gente en cambio se desespera… En fin lo dicho, que muchas gracias por pasar y comentar.

    angel: Sí, eso mismo es lo que hago en el vídeo (debería aparecer un vídeo de youtube debajo del texto, si no te sale, este es el enlace). Gracias por pasar y comentar, ¡saludos!

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