DNG: Posibles desventajas

In Tecnología y reflexiones by Carlos A. Oliveras16 Comments

Tras la entrada anterior, en la que vimos los puntos potencialmente más interesantes del DNG, vamos ahora a repasar qué pegas o inconvenientes podría suponernos el uso de este formato. Igual que con las ventajas, seguro que en este caso me dejo algunos “contras”, y que incluyo más de uno que a mucha gente le traerá sin cuidado, pero de nuevo, solo intento aportar datos que finalmente nos permitan componernos el “cuadro” completo. Empecemos pues con aquellas cosas que podrían restarle atractivo al “negativo digital” de Adobe.

• Desconfianza

Sé que no es un argumento muy técnico, pero la verdad es que la desconfianza es el argumento que más pesa en contra del formato DNG. El desconocimiento de este formato genera dudas y confusión: mucha gente teme que el DNG le fastidie los raw al instante, o peor aún, que parezca que todo ha ido bien en la conversión, para descubrir semanas más tarde que se produjo algún estropicio durante este proceso. De hecho, ¿quién nos garantiza que DNG no son las siglas de “Destrucción de Negativos Generalizada“?

Bajo las siglas DNG podrían ocultarse incontables peligros.

Bajo las siglas DNG podrían ocultarse incontables peligros.

Se trata de preocupaciones muy lógicas: son nuestras queridas fotos, y con eso no se juega. En realidad, deberíamos estar tranquilos, ya que el DNG en sí es un proyecto serio, no una cosa experimental o un invento del TBO. Pero por mucho que yo (o quien sea) diga que no supone un riesgo, está claro que siempre habrá más peligro si hacemos “algo” (en este caso, pasar a DNG) que si dejamos los raw “tal cual” salen de la cámara en .CR2, .NEF, .ORF o lo que sea. Yo soy un firme defensor de esa máxima tan sabia que reza “si funciona, no lo toques“, por no mencionar que tengo sobradamente comprobada la tendencia al caos del universo. Empiezas intentando convertir un raw a DNG, y acabas teniendo que formatear el disco duro y desparasitar el dormitorio. Pero en fin, esto ya entra dentro de la problemática cotidiana de la condición humana en general, y de la informática en particular. Yo solo puedo decir que confío en el DNG, pero que las leyes de Murphy existen por algún motivo.

• Tiempo necesario para convertir a DNG

Pasando a desventajas un poco más concretas, una evidente es el tiempo necesario para convertir a DNG. Como ya dije, más adelante veremos que hay varias formas de hacerlo, pero ninguna es instantánea. Por ejemplo, una opción es convertir a DNG en el momento de importar a Lightroom. Cuantas más fotos, más tarda la cosa, como es normal, y es un tiempo que se suma al que ya tarda la importación en copiar los archivos y generar las vistas previas.

El tiempo necesario para la conversión a DNG podría compensarnos a largo plazo... o quizá no.

El tiempo necesario para la conversión a DNG podría compensarnos a largo plazo… o quizá no.

• Adiós al software del fabricante

Al pasar del formato raw exclusivo de un fabricante (CR2, NEF…), al formato DNG, ya no podremos abrir el archivo resultante con el software que trae la cámara en un CD, o que se descarga vía Internet. En principio, esto no debería ser un gran problema: si estamos optando por el formato DNG será porque no tenemos intención de “atarnos” a esos programas exclusivos de cada marca de cámaras. Pero cuando sabes que no hay marcha atrás, te lo piensas, ya que por limitado que sea el software del fabricante, suele tener la ventaja de que reconoce ajustes de la cámara (como el punto de enfoque usado, el estilo de imagen y cosas así) que los reveladores “independientes” no reconocen.

De todos modos, aprovecho para comentar que existe la posibilidad de crear una especie de DNG “embarazado” que guarda dentro de sí el raw original para que podamos extraerlo si en algún momento fuera necesario, pero entonces el archivo ocupará casi el doble – esta opción solo sería apta para casos donde necesitemos desesperadamente alguna de las ventajas del DNG, pero a la vez estemos obligados a preservar el raw en su formato “nativo” original (esto puede tener sentido por cuestiones legales en algunos casos, como en la medicina o investigación forense, pero no es lo habitual).

• Adiós (potencialmente) a algunos metadatos del fabricante

En principio, los metadatos específicos de la marca y el modelo se conservarán en un apartado específico de metadatos “privados” dentro del DNG, aunque otros programas no vayan a usarlos. Sin embargo, a lo largo de la historia del DNG, esto ha experimentado cambios, y creo que actualmente, depende de la marca y modelo concretos. El problema es que algunos fabricantes no solo no documentan el formato de sus archivos, sino que ocultan e incluso encriptan deliberadamente ciertos datos. Esto es algo que ha ocurrido y que seguirá ocurriendo, así que es complicado garantizar que esta información se conserve correctamente al 100% en el DNG. Esto no debería tener ninguna repercusión práctica, pues si estamos convirtiendo a DNG, se da por hecho que ya nos hemos despedido del software del fabricante (que es el que leería estos metadatos “secretos”). Pero no está de más tener presente que, a veces, los fabricantes sí que son un poco puñeteros.

Algunas cámaras ocultan oscuros secretos en sus datos exif...

Algunas cámaras ocultan oscuros secretos en sus datos exif…

• Adiós a los .xmp

Dije antes que la no generación de archivos xmp era una ventaja de los DNG, pero para algunos usuarios, podría ser un inconveniente. Ver un xmp en una carpeta significa que el archivo correspondiente ha pasado por Camera Raw, cosa que a veces nos ayuda a situarnos visualmente cuando buscamos algo en las carpetas del disco duro. Es verdad que en Bridge podemos saber esto mismo gracias a un icono que aparece en el archivo, pero no todos usamos Bridge. Por otro lado, aunque no es complicado exportar ajustes o sincronizarlos entre archivos, hay quien encuentra más directo copiar/renombrar xmp‘s para llevar a cabo potajes diversos. En definitiva, quien se sienta cómodo con los xmp flotando por ahí, quizá piense que esta característica de los DNG no es una ventaja sino más bien lo contrario.

• Adiós a las extensiones de archivo originales

También dije que esto de igualar todos los formatos a una misma extensión de archivo era tope guay, y que nos permitiría cantar en corros con flores en el pelo, y todo eso. Pero en realidad, podría no ser tan guay. Me explico: actualmente, tengo archivos de distintas cámaras, principalmente Canon y Sony, o sea, archivos .CR2 y archivos .ARW. Cuando empecé a convertir mis raw a DNG de forma generalizada, me di cuenta de que, inconscientemente, yo antes me guiaba por la extensión del archivo para saber rápidamente a qué cámara pertenecía y, con esa pista, “situarme” mentalmente mejor para reconocer alguna sesión de fotos. Igualmente, en los raros casos en que he manejado algún .NEF, .ORF o incluso un .DNG nativo de algunas Leica, la extensión delataba al instante el origen de esas fotos solo con fijarme en esos 3 caracteres. Al convertirse todo en una masa homogénea de DNG‘s, perdí esta capacidad de discernimiento instantáneo. Tampoco pasa nada, pero yo no era consciente de estarme fijando tanto en este detalle (la extensión de los archivos) hasta que lo eché en falta, así que lo comento por si le pasa a alguien más.
(Aclaración para evitar confusiones: esto no significa que no podamos distinguir de qué cámara procede cada archivo – los datos EXIF de fabricante, modelo, etc. se conservan íntegramente. Solo me refiero a que ya no se puede ver la extensión original en el espacio alargado que aparece sobre la tira de diapositivas y que contiene la carpeta, el nombre del archivo actualmente seleccionado y la cantidad de archivos seleccionados.)

• El riesgo del sRAW y similares

Existe el precedente de que, en algunos casos, la conversión a DNG ha creado archivos que solo se podían abrir en otra aplicación si esa otra aplicación era compatible con el formato raw exclusivo del cual procedía el DNG, lo cual deja casi sin sentido la razón de convertir a DNG. Según Adobe, esto es culpa de una mala implementación del formato DNG por parte de la aplicación que lee el archivo. A mí no me ha pasado y, en todo caso, esto es algo que no sé si aún ocurre hoy en día.
También he leído recientemente alguna historia acerca de gente que ha convertido a DNG formatos raw que tienen alguna peculiaridad, como los sRAW de Canon, que son más bien un pseudo-raw, o bien raws generados por cámaras con tecnologías de captación de imagen distintas al típico sistema consistente en colocar una matriz de filtros delante del sensor. No obstante, no es algo que yo haya experimentado personalmente, y lo que he leído al respecto es un tanto confuso. Hasta donde yo sé, el problema que nos podemos encontrar no es tanto que el raw se fastidie, sino que luego solo podamos leerlo con Camera Raw/Lightroom, y no con el software de otros desarrolladores que supuestamente se hayan adherido al estándar DNG, o simplemente queel archivo resultante ocupe mucho más que el original. Creo que son casos un tanto puntuales, incluso me atrevería a decir que “raros”, pero lo comento para que antes de convertir un montón de raws de distintas cámaras a DNG, dediquemos unos minutos a comprobar modelo por modelo que no ocurre nada extraño y que el archivo resultante cumple nuestras expectativas.

Si el archivo incluye algún tipo de demosaicing precocinado, puede que no sea tan "raw" como creemos.

Si el archivo incluye algún tipo de demosaicing precocinado, puede que no sea tan “raw” como creemos.

Mi experiencia/opinión

Supongo que quien lea esto se preguntará, ni que sea por curiosidad, cuál son mis impresiones al respecto, así que permitidme comentar brevemente mi experiencia con el DNG: de entrada, hace años, no entendía muy bien qué era, y por desconfianza, preferí no meterme en follones. Luego fui descubriendo sus ventajas, pero tampoco me animé a adoptarlo porque me parecía una lata perder el tiempo en la conversión a DNG cada vez que venía de hacer fotos y quería ponerme a trabajar con mis archivos lo antes posible. Además, si venía con muchas fotos en la tarjeta, igual luego acababa conservando solo la mitad, con lo que el 50% del tiempo dedicado a esta conversión no servía de nada (convertía archivos que luego descartaba). Así que dejaba la conversión para más tarde, cuando ya fuese a “archivar” la carpeta o sesión. Y ya se sabe lo que pasa: por la calle del “ya voy” se va a la casa del “nunca”. O sea, que luego me olvidaba de convertir a DNG, o lo dejaba estar por pereza.

Por otro lado, dado que los últimos años me he dedicado esporádicamente a temas de formación relacionados con fotografía digital, además de mantener esta web photoshopera, me ha interesado conservar los raw en sus formatos originales por si tenía que hacer alguna comprobación o experimento con el programa del fabricante correspondiente. Aunque también debo decir que a la hora de la verdad, se cuentan con los dedos de una mano las veces que he tenido que hacer esto en los últimos dos o tres años.

En definitiva, me parece que el DNG vale bastante la pena, pero sea por el motivo que sea, yo apenas lo he usado. Sin embargo, sí que estoy usando mucho últimamente la variante de DNG con pérdida de la que hablaré al final de esta serie. Pero antes de llegar a eso, veremos -en la próxima entrada- las principales opciones de que disponemos para convertir a DNG.

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Comments

  1. Muy interesante Carlos.
    Me ilusiona descubrir que pienso como tu respecto a DNG.
    Empezando por la desconfianza, siguiendo con la máxima de “si funciona, no lo toques“, la tendencia al caos del universo, la ley de murphy (del cual soy muy creyente) etc. etc.
    En lo que no había caido es en las siglas DNG ( “Destrucción de Negativos Generalizada“ ), lo que me aumentará mi miedo y mi ansiedad cada vez que me plantee utilizarlo.
    En fin, un placer leerte.

  2. Author

    Jeje, a mí también me reconforta saber que pienso lo mismo que otros! Muchas gracias a ti por leerme, saludos.

  3. Pues yo también coincido contigo, Carlos.
    Y creo haber pasado no más de 30 RAWs a DNG, sólo por probar y tal, pero como que no me preocupa demasiado el tema, por ahora.
    Por cierto, yo creía que las siglas DNG significaban “¡Dios Nos Guarde!” Pero, claro, se prestan a tantas interpretaciones (Documento No Guardado, etc…) Ja, ja.
    Gracias, de nuevo, por tu aportación.

  4. Interesantísima esta serie de artículos sobre el DNG. La verdad es que no había caído en esas desventajas, pero lo cierto es que hace tiempo que me pasé a este formato y estoy muy contento. Al trabajar desde el principio con LR no hay tantas desventajas, ya que como sabes puedes filtrar por modelo de cámara y te salen las fotos correspondientes, sin necesidad de fijarte en las extensiones de los archivos. Y la transformación al formato dng lo hago en la misma importación, así que eso tampoco me molesta mucho. El LR lo utilizo hasta para visualizar las fotos…pero claro, ya depende de la forma de trabajar de cada uno.
    Como han dicho antes, siempre es un placer leerte. Te sigo también en youtube y allí no hay opción de poner ningún comentario. A ver si me acostumbro a pasarme por el blog y hacerlo aquí.
    Un saludo.

  5. Muchas gracias por tus explicaciones. Mis principios también fueron de desconfianza; hasta que estudié un poco el tema y se que quitaron los “miedos”. Si la técnica de archivo DNG tuviera el mas mínimo problema (exceptuando esos casos raros que comentas y que desconocía, pero debidos fundamentalmente a lo puñeteros que son los constructores), hace años que hubieran caído sobre Adobe todo tipo de “rayos y tormentas”. Comencé a usarlo en unos cursos en que los alumnos nos enviábamos originales RAW por correo para prácticas de procesamiento: ¡siempre faltaba el dichoso XML!
    Me acuerdo que en el principio del mundo, también huíamos del formato PDF… ¿No es curioso que las cosas que Adobe hace realmente bien, sean de libre disposición?
    Geniales las definiciones de DNG que aportáis entre todos 😉

  6. Author

    Gracias Javier y Juan José. Gracias Luis.

    Juan José cierto, quería hacer ese matiz que tú aportas: que evidentemente se sigue pudiendo distinguir por cámara original en los metadatos, la extensión es una mera “ayuda”, pero olvidé señalarlo. Ahora edito el artículo por si acaso se presta a malentendido, gracias por la puntualización.

    En Youtube deshabilito comentarios porque no doy abasto para controlarlo todo, me lío mirando si alguien dice algo aquí, o en facebook, o en twitter, el podcast… al menos así youtube lo descarto, lo siento por las molestias que ocasione. ¡Saludos!

  7. Me ha parecido muy interesante este análisis de los pros y los contras. Muchas gracias por compartir como siempre tus averiguaciones y conclusiones y, sobre todo, por hacerlo de esta forma tan amena y clara para que podamos seguirte y aprender también los que no partimos de unos grandes conocimientos del tema. Un saludo y seguiré atenta a las opciones de conversión y para ver qué es esa variante con pérdida que piensas explicar próximamente. Hasta pronto.

  8. Pingback: Formas de convertir a DNG con DNG Converter, Lightroom y Camera Raw « Photoshopeando

  9. Hola Carlos muy bien, entendido sobre la conversión a dng; pero tengo una duda:
    mi camara pentax- km me da la opción de disparar en PEF o en DNG; ¿ quiere decir con ésto que ya obtengo la fotografía nativa en DNG sin que haya conversión con su pérdida de información?
    Y otra duda es : Si en la tarjeta de mi cámara una capacidad de 20 DNG al configurarla para disparar en éste formato y luego en formato PEF obtengo 21 PEF, ¿quiere decir con ésto que en DNG los archivos tienen más información, puesto que entra un archivo menos en la tarjeta?.
    Espero no haberte liaooo, te agradecería tu respuesta

  10. Mi modesta experencia. Hace unos meses empecé a utilizar el DNG y acabé confiando y convertiendo antomáticamente los RAWs en lightroom duante la importación. Sin embargo, hace unos dias que ando trasteando con el Capture One y ahora descubro que no puedo editar los DNG que tengo en lightroom para compara los resultados con ambos editores.
    Sé que en su momento estudié el tema y llegué a la conclusión que valía la pena la conversión..

    Ahora pienso que es totalmente innecesario. Siempre podré hacerlo en caso que fuera necesario por algún motivo excepcional (que cierre Nikon?) pero no hay camino de vuelta a no ser que guardes ademas los RAWs originales. (duplicando el espacio de almacenamiento)

    Creo que es una manera sutil de acabar dependiendo de Adobe en detrimento de otros reveladores

    1. Author

      Johnny: Muchas gracias por tu aportación. Sobre si es necesario o innecesario el DNG, yo personalmente prefiero plantearme simplemente si es conveniente o no. Necesario estrictamente hablando no creo que lo sea para demasiada gente. Además, si no se tiene claro qué ventaja se obtiene, o si uno cree que va a cambiar de revelador raw en el futuro, no es tan buena idea usar el DNG, por lo que pueda ser. Desde este punto de vista, es tal como dices, o al menos yo lo veo también así.

      De todas formas, creo entender por tu comentario que deberíamos achacar a Adobe y a sus intereses comerciales el hecho de que Capture One no admita DNG. Más abajo comentaré esto, pero antes, me pregunto una cosa: si Adobe ofrece libre y gratuitamente la especificación DNG para quien quiera adoptarla, y no hay que hacer ingeniería inversa ni nada raro como con los raw de los fabricantes, ¿no da la impresión de que si alguien no lo adopta, es porque no quiere? Ojo, que no es una pregunta retórica ni para rebatir nada. Simplemente es el primer razonamiento de partida que se me ocurre. Sin duda me faltan muchos datos.

      Pero vamos a lo que realmente nos importa: yo diría que Capture One sí que permite editar los DNG o al menos algunos DNG, más que nada porque hay cámaras que nativamente guardan sus raw en este formato y Capture One les da soporte. Es más, juraría que alguien me comentó una vez algo un poco raro – su cámara (quizá una Leica) generaba DNGs que Capture One no le aceptaba, pero al convertirlos a DNG con el conversor de Adobe, entonces Capture One sí que los reconocía. Esto me hace pensar que quizá lo que pase sea que Capture One solo admita DNGs de la especificación 1.1 (el DNG ha ido evolucionando para adaptarse a nuevas tecnologías y tiene “versiones” por así decirlo). Te sugiero, si tienes tiempo y ganas, que hagas una prueba: convierte un raw (incluso puede ser un DNG, aunque yo empezaría por un raw “normal”) a DNG con el Adobe DNG Converter, pero seleccionando que se mantenga compatibilidad con Camera Raw 4.6 en las preferencias. Si no estoy equivocado, esto genera un DNG de la especificación 1.1 y debería ser leído por Capture One. Pero repito, igual me baila algún número ahí. Y en todo caso, a quien piense usar Capture One no le recomendaría hacer estos potajes: que mantenga el formato nativo y se ahorre posibles problemas, pues hoy por hoy el DNG no es lo suficientemente universal – esa “batalla” se ha de librar con los fabricantes (para que incorporen el DNG nativo), y no tanto con los reveladores.

      Pues eso, disculpa que me haya extendido tanto – de nuevo gracias por tu aportación, ¡un saludo!

      1. Buenos días Carlos,
        He estando haciendo algunas pruebas:

        1. Capture One (C1) puede interpretar el DNG 1.1, 1.3 y 1.4 tanto “lineal” como “normal” de un RAW (NEF en mi caso) original tanto desde Lightroom (LR) como desde Adobe DNG Converter

        2- Si el RAW ha sido editado con LR, C1 solo puede interpretarlo si ha sido exportado con compatibilidad ACR 4.6 (DNG 1.2 creo) y en este caso conserva los parámetros de la edición

        3.- Si el RAW ha sido editado con LR siempre se puede exportar nuevamente la versión original (no la editada) a cualquier formato DNG. Se pierden los ajustes pero no la imagen original.

        Por lo tanto y para mi, creo que lo mejor será conservar los RAWs originales. Siempre estaré a tiempo de exportar mis imágenes a DNG si hiciera falta (pero nunca a la inversa, recuperar el RAW a partir del DNG). Para conservar los ajustes realizados con LR la exportación deberá conservar compatibilidad con ACR 4,6

        Un abrazo

  11. Author

    Johnny: Genial y completo aporte, gracias. Yo hice unas pruebas aunque menos metódicas, y me pareció ver (debe tener relación con lo que dices) que en algún caso el raw resultante en dng no era realmente raw porque era un dng lineal (que ya no tenía datos de mosaico), con lo cual tampoco se arregla gran cosa porque la interpretación del raw ya está hecha y se supone que la gracia de usar otro revelador es poder intervenir en esa parte del proceso con los datos originales. Ya digo que tampoco lo miro muy a fondo pero en todo caso, tal como dices, con este panorama es mejor conservar raws originales si uno piensa usar otros reveladores. También tiene que ver, claro, con la filosofía de archivo/conservación de la colección fotográfica que tenga cada cual, aunque eso ya es otro tema.
    De nuevo agradezco que hayas compartido los resultados, un abrazo.

  12. Pingback: DNG: Ventajas | Photoshopeando

    1. Author

      Gracias por el aporte, Luis. Parte de lo que dice el tipo es cierto y ya aparece recogido en mi lista de desventajas, pero no entiendo entonces por qué este hombre convertía a DNG, pues el tiempo extra que se tarda y otros inconvenientes son evidentes desde el primer momento. Otros puntos que argumenta son cuestionables: cierto que el DNG no tiene el soporte universal que uno esperaría… pero siempre será mayor a la compatibilidad del formato raw original de cada cámara, que solo es “soportado” por el fabricante, así que esto es un argumento a favor del DNG, no en contra. Y se confunde, no sé si intencionadamente, al decir que la propia Adobe no quiere meterse en líos con los metadatos DNG y que por eso no aplica los picture styles y similares. En absoluto es así – los picture styles que LR y ACR aportan como perfiles alternativos de calibración de cámara solo intentan aproximarse a los originales, pero nunca podrían estar basados 100% en metadatos del original, pues el código del procesado necesario no está ahí. Esta receta solo está en la cámara y en el software del fabricante, el raw solo contiene valores de parámetros o nombres de estilos, y Adobe no considera que sea su trabajo “desencriptar” el código de programación que los convierte en un procesado concreto (por no hablar de que si reproduce en sus programas esas partes del código de tropecientos fabricantes, podría incurrir en algún problema legal). Lo mismo ocurre con el caso que menciona de las correcciones de lente: el raw incluye el nombre de la óptica, no el perfil en sí. Pero, repito, todo esto no tiene nada que ver con el formato DNG: aunque abras el raw original en LR, pasará lo mismo. Yo entiendo adónde quiere ir a parar con todo esto, pero me parece una forma capciosa de exponerlo.

      (Curiosamente, no se mencionan otros argumentos que yo considero más lógicos para decepcionarse con el DNG, y que ya mencioné en mi lista de desventajas.)


      Nota (septiembre 2015): He actualizado esta respuesta, ya que veo que vas poniendo el enlace por más sitios del blog, para recalcar que ese enlace solo ofrece argumentos en contra. Creo que mi exposición en esta serie de entradas es mucho más equilibrada, mostrando tanto los pros como los contras, y con un rigor técnico sensiblemente mayor. No lo digo porque lo haya escrito yo, sino porque mi intención es que la gente obtenga la mejor información y en este caso, modestia aparte, creo que es la que he aportado y mis principios me obligan a dejarlo patente.

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