DNG: Ventajas

In Tecnología y reflexiones by Carlos A. Oliveras21 Comments

En la entrada anterior vimos una introducción al DNG, básicamente qué es y por qué lo han inventado los de Adobe. Pero, ¿es solo una idea estrafalaria, o de veras sirve para algo? ¿Qué implicaciones, ventajosas o problemáticas, tiene en la práctica la adopción de este formato como medio para almacenar nuestros archivos raw? ¿Podría interesarnos?

Para que quienes desconocen los detalles del formato DNG puedan sacar sus propias conclusiones al respecto, he creado una lista de pros y otra de contras. En esta entrada veremos los pros. En todo caso, aunque lo exponga como ventajas/desventajas, esto no pretende ser un juicio sumarísimo al DNG, sino una forma como cualquier otra de describir sus características. El DNG no es bueno o malo en sí mismo – únicamente lo es en la medida en que sus características se adapten a nuestras necesidades. De hecho, como ya veréis en la siguiente entrada, algunas cosas que aquí aparecen como ventajas, también pueden ser inconvenientes según la forma de trabajar de cada persona.

Dicho lo cual, empecemos a ver las principales ventajas del DNG:

• Mayor compatibilidad

Este es el principal caballo de batalla de los místers de Adobe, el leitmotiv de todo esto. Si los fabricantes adoptasen este formato y sus cámaras generasen archivos que respetasen el estándar DNG, podríamos abrir raws nuevos directamente en aplicaciones de terceros sin necesidad de actualizarlas (salvo cuando se produjera algún cambio tecnológico importante ). De hecho, como ya vimos en esta entrada, pasar un raw “exclusivo” a formato DNG puede incluso permitirnos abrir raws “modernos” en versiones “antiguas” de Adobe Camera Raw/Lightroom (cuando digo versiones “antiguas” me refiero a “publicadas previamente al lanzamiento de la cámara en cuestión” – aunque en algún caso, podría ser necesario re-convertir el DNG para garantizar la compatibilidad, aquí un ejemplo del tipo de follones que pueden liarse). A menudo se sostiene también como argumento que a lo mejor de aquí a unos años, el fabricante de nuestra cámara ha desaparecido y, con él, su formato de raw y el software necesario para abrirlo. Esto ya me parece un poco más catastrofista: vete a saber tú lo que nos depara el futuro, aparte de que en el peor de los casos, siempre estaríamos a tiempo de convertir esos raws a DNG. Además, ¡a ver si no va a ser Adobe la que desaparezca! Pero bueno, si el DNG se generalizase, ciertamente se convertiría también en una mayor garantía de “supervivencia tecnológica”.

Un formato para dominarlos a todos...

Un formato para dominarlos a todos…

Los metadatos de revelado se guardan dentro del archivo DNG

Esto significa que no se generan los típicos archivos .xmp que aparecen en las carpetas de fotos tras pasar un raw por Camera Raw (Lightroom también puede generarlos, pero normalmente guarda sus cositas en un archivo central llamado “catálogo” y no vemos estos .xmp, salvo que le pidamos expresamente que “guarde metadatos” en el archivo). El motivo por el que se crean dichos .xmp (o similares en el caso de otros programas) es el siguiente: cuando abrimos por ejemplo un .CR2 en Camera Raw y movemos los controles de revelado, los ajustes se aplican de forma no destructiva, es decir, no modifican permanentemente el contenido del archivo raw, sino que se “anotan” como si fuera una receta (Exposición -1.5, Saturación +32, Reducción de ruido +50…). Pero claro, ¿dónde conservar esta receta para que no se pierda al salir de Camera Raw, y que el programa la recuerde cuando abramos mañana el mismo raw otra vez? Si nuestro raw es un formato exclusivo (.CR2, .NEF y compañía), la estructura del archivo no estará preparada para “alojar” datos de Adobe: no tendrá un cajoncito para que un tercero guarde esa “receta”. Se podría meter con calzador por algún lado, por ejemplo al final del archivo, claro, pero corriendo el riesgo de que luego el archivo deje de ser leído por la cámara (si lo volviésemos a introducir en la tarjeta) o por el software del fabricante, pues detectaría que hay algo “raro” en el archivo y lo repudiaría como una madre que no reconoce a sus propios vástagos. Incluso cabría la posibilidad de escribirlo dentro del raw donde no moleste, y que pasado mañana el fabricante actualice su software de tal modo que deje de reconocer esos archivos modificados por un tercero. Así que, para evitar problemas, estos datos se guardan en un archivo separado que tiene el mismo nombre que el raw original, con la extensión “xmp” (o dop en el caso de Dxo Optics, por poner otro ejemplo), y que viene a ser como una “casa de invitados”.

El DNG, en cambio, se ha creado expresamente para acomodar todo tipo de información adicional, sean parámetros de revelado, correcciones ópticas o cualquier otro tipo de datos o metadatos, no solo los de Adobe (incluso se puede incluir un perfil de color si hemos caracterizado la cámara). Por tanto, no es peligroso escribir dentro del archivo (bueno, se podría argumentar que siempre es peligroso escribir dentro de un archivo, pero aquí me refiero al riesgo de incompatibilidades a posteriori), así que no hace falta guardar esos datos en un archivo xmp independiente.

A la izquierda, raws + xmp. A la derecha, DNGs equivalentes que además de ocupar menos espacio, incluyen en su interior todos los metadatos. Imagen original: Jeff Schewe.

A la izquierda, raws + xmp. A la derecha, DNGs equivalentes que además de ocupar menos espacio, incluyen en su interior todos los metadatos. Imagen original: Jeff Schewe.

• El tamaño de archivo del DNG es menor, preservando íntegramente la calidad

La conversión a DNG aplica una cierta compresión que reduce un poco el tamaño del archivo (normalmente entre un 10% y un 15%, a veces más, aunque es bastante variable), y por supuesto lo hace manteniendo intactos los datos de imagen captados por el sensor. Ojo: aviso de que también hay una opción de compresión con pérdida, pero esto tiene otro cometido y ya hablaremos de ello más adelante. Lo importante es que, como digo, el DNG preserva íntegramente los datos del raw, no deteriora ni manipula nada (nota: estrictamente hablando, hay alguna excepción a esto –ver entrevista con Eric Chan [en inglés]– pero son casos raros por lo que entrar en detalles técnicos resultaría confuso).

No obstante, hay que tener presente que si usamos un visualizador de imágenes para comparar el raw original y el raw convertido a dng, casi seguro que apreciaremos diferencias de luminosidad y color entre ambos. “¡Maldito DNG, ha pervertido nuestros raw! ¡A la hoguera!“, grita la turba enfurecida. Alto, que no cunda el pánico. Esta aparente diferencia no significa que la conversión a DNG nos haya “tocado” la imagen: el motivo es que estamos viendo la vista previa en jpg que va “incrustada” dentro del archivo para facilitar la previsualización. En el raw original, la vista previa la ha generado la cámara, y en la versión DNG, la vista previa la habrá generado el propio proceso de conversión a DNG. Pero en todo caso, se trata de meras “tarjetas de presentación” por así decirlo: si abrimos ambos archivos con un revelador raw que lea ambos formatos y que realmente interprete su contenido (no el de la vista previa), comprobaremos que el resultado visual es el mismo (salvo que ya hayamos editado uno de ellos y haya metadatos previos, claro). Para más información sobre el rollo este de las vistas previas, que trae loco a medio mundo, podéis consultar esta entrada relacionada con ello.

Facilidad para actualizar las vistas previas y elegir el tamaño de estas

Esto significa que si, por ejemplo, estamos en Lightroom y revelamos una foto en blanco y negro, podemos en cualquier momento actualizar esa vista previa en jpg que incluye el raw, para que si la vemos con un visualizador, dicha vista previa refleje el “revelado” que le hemos aplicado y se vea, efectivamente, en blanco y negro (pues como ya dije antes, los visualizadores de imágenes raramente se entretienen en interpretar el raw – simplemente toman la vista previa en jpg, que para eso está, y nos la muestran). Además, podemos elegir el tamaño de la vista previa (cuanto más grande mejor, pero si nos viene de unos pocos megabytes, podemos ahorrar algo de espacio con una vista previa pequeña). En un raw “exclusivo” esto también puede hacerse, pero es más arriesgado y menos directo.

Desde el menú Metadatos del módulo Biblioteca de Lightroom (o bien desde el menú Fotografía del módulo Revelar) podemos actualizar fácilmente la vista previa del archivo DNG para que refleje fielmente el aspecto de la imagen con los ajustes actuales.

Desde el menú Metadatos del módulo Biblioteca de Lightroom (o bien desde el menú Fotografía del módulo Revelar) podemos actualizar fácilmente la vista previa del archivo DNG para que refleje fielmente el aspecto de la imagen con los ajustes actuales. En el caso de Camera Raw, podemos elegir una opción similar desde Photoshop en Edición/Preferencias/Camera Raw.

 Datos de carga rápida (fast load data)

Entre otras novedades introducidas de forma relativamente reciente en las especificaciones del DNG encontramos los “datos de carga rápida”. Se trata de unos datos adicionales que aumentan ligeramente el tamaño del archivo, pero que supuestamente aceleran el proceso de leer y mostrar el archivo raw con los ajustes aplicados, muy especialmente en el caso de ordenadores con procesadores de varios núcleos. Sin embargo, yo hice una batería de pruebas el año pasado con Lightroom y varios raws (unos en su formato original y otros convertidos a DNG con datos de carga rápida), y la verdad es que no conseguí detectar diferencia alguna en la agilidad con que eran tratados por el programa. Luego investigué un poco en Internet, y comprobé que otras personas habían llegado a la misma conclusión: no apreciaban diferencia alguna. Supongo que esto de los datos de carga rápida algún día servirá de algo (a lo mejor es que solo se nota con ordenadores más potentes) pero a fecha de hoy, lo pondría un poco en cuarentena.

Seguro que hay alguna posible ventaja más en la que ahora no caigo, pero creo que con las anteriores queda bastante bien cubierto este apartado. En la próxima entrada veremos las posibles desventajas que podemos encontrarnos por el hecho de convertir a DNG.

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Comments

  1. Pingback: ¿Qué es el DNG, para qué sirve y cómo se usa? « Photoshopeando

  2. En la comparativa de tamaño que haces entre los RAW y los DNG, ¿ está activada la opción de incrustar los RAW en los DNG ?.
    Como siempre es un placer leerte Carlos.
    Un saludo.

  3. Author

    Jose Luis: No, no, en tal caso (incrustar raw original) ocuparía casi el doble. Esto que dices lo comentaré en la siguiente entrada. Gracias por tu comentario, saludos.

  4. Una pregunta: ¿El conversor de Lightroom es igual de preciso y eficaz que el del DNG Converter? DNG Coverter tiene alguna prestación que no haga Lightroom?. Tengo el LR 4.4.
    Muchas gracias.

    1. Author

      Sí es igual de preciso y eficaz, o debería serlo, pues ambos son de Adobe (doy por hecho que hablamos de versiones equivalentes de Lightroom y DNG Converter).
      Ahora bien, el DNG Converter sí tiene alguna prestación más… como mínimo, permite cambiar la resolución al comprimir a DNG con pérdida (a esto no he llegado aún en mis entradas del blog, pero llegaré) y también permite extraer el raw incrustado si hemos convertido a DNG conservando el raw original (Lightroom permite incrustarlo, pero no estoy seguro de si permite luego “sacarlo” de nuevo). Gracias a ti, saludos.

  5. En primer lugar gracias por estas nuevas entradas: el acercarse a los principios básicos del tratamiento digital a veces nos hace plantearnos y conocer cosas que damos por supuestas.
    Una consulta: desconozco si lo vas a tratar más adelante o es algo que queda aparte: en la conversión del fichero bruto de la cámara (nef en mi caso) he leído bastante de gente que prefiere el conversor del fabricante de la cámara -Capture en el caso de Nikon- al de Adobe porque, dicen, sabe interpretar mejor el fichero de la cámara original. Por el contrario hay quieres opinan que la diferencia es tan mínima o inexistente que meter el programa de Nikon, Canon, etc. por medio solo hace liarla más. ¿Vas a ahondar más en el tema o es rizar el rizo demasiado?.

    Gracias.

    1. Author

      De lo que comentas, conozco el caso de Canon, pero creo que viene a ser lo mismo: hay gente que está convencida de que le saca a los raws un partido que otros programas no consiguen.
      Es cierto que el programa del fabricante permite hacer alguna cosa que no se puede hacer con programas de terceros, pero en cuanto a calidad de imagen pura y dura (colores, reducción de ruido, etc.), yo no veo una una diferencia significativa de forma sistemática, eso sí, suponiendo que sepamos usar bien los programas que comparamos.
      Existe la misma polémica con otros programas; siempre hay quien asegura que tal programa da unos colores que el otro no da, o que las correcciones ópticas de aquel otro dejan en ridículo las de Adobe.
      En Dpreview hicieron hace tiempo una comparativa de conversores raw (no exclusivos) recurriendo a criterios más técnicos, y aunque destacaban determinadas cualidades de cada producto, a la hora de la verdad reconocían que no existían unas diferencias excesivas y que con cualquiera de ellos se pueden conseguir imágenes excelentes.
      Para mí, todo lo que va más allá de eso son preferencias personales – super respetables, claro, y por eso mismo prefiero no meterme más a fondo, no creo que vaya a inventar la pólvora y en cambio es muy fácil herir susceptibilidades. Aparte, dicho todo esto, yo no conozco el programa de Nikon – solo supongo que el caso será similar a lo que yo sí conozco. Quizá esté profundamente equivocado.
      ¡Gracias por pasar y comentar!

      1. Fantastico articulo el de Dpreviw. Ahora solo falta que a Lightroom no le afecte la decisión de no sacar versiones nuevas como programas de escritorio que ha hecho Adobe con Photoshop. ¡Bandidos!

      2. Excelente vínculo al artículo de Dpreview. Habrá que leerlo con tranquilidad. Gracias.

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  8. Gracias por las entradas Carlos. Estoy recién empezando con el mundo Bridge y me estás aclarando unas cuantas dudas.
    Saludos desde la ruta.

    1. Author

      Viajeros: Muchas gracias por tu comentario. Celebro que te haya resultado de utilidad, al final eso (saber que sirve a otros) es la mayor recompensa que puedo tener. ¡Saludos!

  9. Carlos, tengo la costumbre de pasar mis raw de canon a dng por un tema de compatibilidad futura de los archivos y porque cuando lo ediito com camara raw, la edicion queda guardada en el dng. En el caso de LightRoom, si edito un dng dónde quedan guardada la edición, en el dng o en el catálogo?
    Hay que configurar algo en ajustes de catálogo/metadatos de LightRoom?

  10. Author

    Guillermo: En Lightroom los ajustes siempre quedan en el catálogo. No obstante, en cualquier momento puedes copiar esos ajustes en el mismo archivo DNG (como si lo hubieras editado en ACR): para ello vas al menú metadatos (o botón derecho en la foto, y eliges metadatos) y luego seleccionas “guardar metadatos”. De este modo, si luego llevas la foto a Camera Raw, te reconocerá los ajustes. No obstante, si en ACR le cambias los ajustes y luego vuelves a LR, LR seguirá con la misma versión de antes, e ignorará estos cambios hechos en ACR… a menos que de nuevo vayas a metadatos/leer metadatos, en cuyo caso los leerá y los copiará al catálogo.

    Es decir, resumiendo: en Lightroom, el catálogo siempre es la primera opción como origen y como destino de todo. Lightroom lee del catálogo y escribe en el catálogo. Pero siempre tienes la opción de, en cualquier momento, escribir esos metadatos al archivo, o leer los que trae el archivo. Incluso hay una opción en las preferencias para que Lightroom siempre escriba en el archivo cualquier cambio (es decir, seguirá anotándolo todo en el catálogo, pero a la vez lo copiará también al archivo). Y por el lado contrario, si detecta que los metadatos del archivo y los del catálogo no coinciden, por defecto hará caso al catálogo, pero mostrará un icono en la parte superior derecha de las miniaturas (aunque yo no me fiaría mucho de esto porque falla mucho, pero en teoría lo indica y si haces clic en el icono, te pregunta si quieres copiar al archivo la misma información del catálogo, o por el contrario, leer la información del archivo y reemplazar la del catálogo con esta).

    Espero que esta respuesta aclare tu duda, es más complicado explicarlo que hacerlo/verlo. Un saludo y gracias por comentar.

  11. Muchas gracias Carlos, era una duda que tenía y no encontraba respuesta en otros lugares. Te agradezco mucho la explicación y te felicito por los videos que has publicado. Muy amenos, sencillos y didácticos.
    Un abrazo desde Argentina

  12. Hola Carlos,

    Muy interesante el artículo, sintetiza lo que me ha costado años aplicar.
    Pasar a DNG desde hace seis años ya forma parte de mi flujo de trabajo habitual, el programa de Adobe para hacerlo es gratuito y funciona a la perfección.
    Sólo he encontrado una pega a este proceso, y es que con la cantidad de ficheros que genero a lo largo de mi trabajo profesional, tuve que implantar en mi despacho un sistema de discos duros NAS para hacer copias de seguridad, en las que guardo ordenadamente mi biblioteca de fotografias, ya que con ello me gano la vida, debo tenerlas accesibles, bien indexadas y catalogadas.

    El problema viene precisamente de la unión de ficheros llamados “sidecar” al mismo fichero del DNG. ¿Porqué es una desventaja? en mi caso, imagínate que manipulo una imagen de 2013, sólo retoco un par de parámetros del raw, revelo y paso a photoshop para trabajar con esa imagen de archivo. Hasta aquí bien, pero al manipular un fichero, camera raw vuelve a grabar esos parámetros incrustados en el sidecar en el DNG, de manera que al sincronizar los tres NAS que tengo en diferentes ubicaciones por motivos de seguridad, me intenta replicar ese fichero en todo el sistema de copia de seguridad, con el consiguiente peligro de reescribir un fichero que debe ser guardado como oro en paño.

    El problema se solucionaría si fuese capazo de extraer o recuperar sólo el fichero sidecar donde se guardan los parámetros de revelado, de manera que en el peor de los casos perdería o machacaría sólo el sidecar. No sé si me he explicado bien, pero mi intención es que no se modifique NINGUN DNG, aunque a posteriori los edite. Claro, el problema no viene por un fichero sino cuando modificas unos cuantos.

    Por ahora voy dejando de “sincronizar” los ficheros que modifico, de manera que hay pequeñas diferencias entre los 3 NAS, pero no quiero arriesgarme a un corte de luz por ejemplo y que se quede alguno de ellos a medio escribir. Intento mantener en el PC sólo lo que he hecho el último año, todo el resto lo voy a buscar al archivo, con lo que el acceso es constante.

    La pregunta: ¿Sabes si existe algún programa o rutina para extraer sólo los parámetros del DNG y construir el sidecar que le consta incrustado dentro del fichero raw? Eso me ayudaría a tener que modificar, actualizar y sincronizar entre NAS, sólo los ficheros de parámetros, y no todo el DNG.

    Gracias de antemano y perdón por el tostón

    1. Author

      Saludos, Dani: Te entiendo perfectamente y aunque lamento tu problema, casi que es una satisfacción toparse con alguien que entiende de qué va lo del dng (si en su día creé esta serie de entradas sobre el dng, fue precisamente por el enorme desconocimiento que hay sobre el tema y más en concreto, por la gran cantidad de mitos al respecto).

      Que se incluya el xmp en el dng es, en principio, una ventaja, pero hay casos donde efectivamente puede ser un problema, principalmente cuando transportar o replicar el xmp es más simple que hacer lo mismo con el dng entero incluyendo ese xmp. No ya solo en copias de seguridad sino incluso cuando uno trabaja en dos equipos y tiene que sincronizar una carpeta en base a la última fecha de modificación.

      Hay sistemas para extraer los ajustes del dng como xmp (como si fuera un preajuste, guardando desde ACR), pero no es en absoluto práctico como solución general. Debería implementarse algún día como opción en Camera Raw y Lightroom, que podamos elegir si los xmp van como cabecera en el archivo, o como archivo sidecar.

      Dicho esto, en el caso de Lightroom es un poco menos conflictivo porque por defecto solo se actualiza el catálogo, y el dng en sí queda intacto salvo que uno guarde metadatos expresamente. Y, de hecho, en Camera Raw existe la posibilidad (en las preferencias) de indicarle que guarde los cambios en una especie de base de datos central, aunque yo nunca he usado esa opción. Pero incluso así (usando LR, o ACR con base de datos central), sigue siendo una solución a medias porque obliga a copiar un archivo como el catálogo, que a lo mejor hasta es más grande que lo que ocupan los dng afectados.

      Lo más parecido a una solución que conozco (al menos en Windows) es cambiar las propiedades del archivo a “solo lectura” – eso obliga a camera raw a crear un xmp, lo que pasa es que no estoy 100% seguro de las implicaciones que pueda tener trabajar por sistema así. Lo suyo sería que permitieran elegir, como dije más arriba.

      Pudiera ser que haya otra solución, pero si la hay, yo no me he enterado. Tampoco es un tema que a mí personalmente me preocupe porque todo lo centralizo en LR y, aunque ocasionalmente actualizo metadatos en un dng, lo más normal es que en mis copias de seguridad se actualice solo el archivo del catálogo, y muy pocos dng individuales.

      ¡Siento no poder ser de más ayuda! Un saludo y gracias por comentar.

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